Posts etiquetados ‘Música’

La música es un arte único en su género. Es la esencia misma del arte, decía Schopenhauer. Creo que tiene razón y lo hago no porque sea yo un fanático de la música. No considero que la música sea la esencia del arte por las sensaciones inigualables que me genera. No le doy la razón a ese filósofo alemán porque cuando no la escucho o participo en su creación y ejecución por un tiempo prolongado sienta angustia, desesperación y vacío en la vida con todo y lo bella que es.

La música es la esencia del arte porque tiene características que ningún otro modo de realizarle presenta. La música es el arte público por excelencia, puede ser gozada (o padecida) por un infinito número de personas a la vez. La música se percibe con varias partes del cuerpo a la vez (quien solo la escucha con los oídos, nunca será melómano. La música, también, se escucha con el pecho, con las piernas). La música es ritmo, melodía, armonía que puede ser hecha con el cuerpo mismo cuando este se vuelve instrumento. Y la música es eterna de una manera distinta a la eternidad de la pintura y la escultura, que, por ser presentadas en forma de objetos tangibles, su transmisibilidad durará lo que dure ese objeto… ¿Qué quiero decir con eso? 400 años después de Vivaldi y Bach seguimos escuchando sus obras idénticamente como ellos las concibieron.

La transmisibilidad de la música y su importancia la comprendí ayer, mientras escuchaba a Queensryche. He aquí la crónica…

La llegada

Manejo todo el camino desde Querétaro en la compañía de Jesús Landaverde del Black Dog, un bar de aquella ciudad acompañados por Spiritual Beggars, Hendrix, The Beatles y, sí, hasta The Monkeys.

Llegamos rápidamente al Salón Cuervo. Me entero que celebra su décimo aniversario. Es muy temprano aún. Distingo el rostro del gemelo Ayú de Scarecrow entre la poca gente que espera desde mucho antes, probablemente personas que, como yo, se angustian con facilidad imaginando que no podrán estar hasta adelante. Conversamos e intercambiamos comentarios respecto al tema del día: Geoff Tate no canta más en Queensryche. Eso, no puedo negarlo, me genera una cierta dosis de decepción, de escepticismo. Ayú es más abierto: “¿Ya viste videos?” -me pregunta. “Es muy bueno”. Me pone a pensar intrigado. Todd La Torre, me demostrará más tarde que mi recelo provenía más de prejuicios que de su extraordinaria calidad vocal.

Se abren las puertas y sale la lista de invitados y acreditados. Quien la tiene, busca el blog del Patas (http://elpatas.net -no dejen de checar su blog también, pues le voy a ceder una selección especial de fotos para su sección corrspondiente-) en la lista  y me dice: “No, no está. Pero tú eres Lutz, de Dirty Woman, sí pasas. Llevaste a Alejandro (reportero de el medio en el que él trabaja) a Guadalajara”. Me hace sentir bien. Adentro del Cuervo, me encuentro más amigos. Promete ser una gran noche.

Poc

El grupo abridor comienza. Quiero ser amable con ellos, sobre todo con la vocalista que se hace llamar Poc, pues la encontré simpática, amable y con ganas. Sin embargo, al escribir estas líneas, me cuesta trabajo tener que decidirme entre la objetividad  y la sentimentalidad. Los ejecutantes son buenos. El bajista, inclusive, es muy, muy bueno. Todos salen caracterizados. La chica cuyo mote le da nombre a la banda, por lo que concluyo que sus excelentes músicos son en realidad de sesión y les pagan para que Poc se realice, tiene un cuerpazo y sabe caminar con tacones de punta gigantes. Sin embargo, su música, que no es mala si a uno le gusta el “rock” a la Alejandra Guzmán, a la Belinda, no es lo que debería estar abriéndole a una banda del estilo de Queensryche. No se me malentienda, yo pienso que no tienen que ser todos los grupos del mismo estilo, pero al menos sí del mismo género. Poc no es rock, aunque se vistan como dice televisa que se visten los rockeros. La chica es muy entonada e interactúa simpáticamente con el público que se portó muy educado al no insultarla o pedirle “chichis pa’la banda” -lo cal celebro-, pero su voz no es rocker, carece tanto de ese matiz rasposo del blues como de los agudos del metal. Con todo y todo, la chica nos hace saber que ya también le abrieron a Guns & Roses. Y yo pienso: “México, México.

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Queensryche

Queensryche es un grupazo. Habia tenido ya la oportunidad de verlos en el año 2000 en el Columbia Halle de Berlín sin Chris de Garmo, pero con Geoff Tate. La agrupación de Seattle es un o de los más claros ejemplos de que el Metal es crítico y revolucionario. ¿Qué obra es más distintiva de esta afirmación que el Operation Mindcrime?

La producción muy sobria. Las luces nada espectaculares. Nada de hielo seco. Sólo metal. Progresivo. Directo.

Sale al escenario el grupo y veo por primera vez a Tod La Torre. No es tan joven como me lo describieron. Es un metalero clásico. No se caracteriza. Sale al escenario como seguramente va a la tienda. De inmediato me doy cuenta de que su voz no hace extrañar a Geoff Tate. Queen of the Reeeeich!!!

La selección del set list es sorprendente de varias maneras. La primera sorpresa, grata, fue que los discos más viejos se hacen presentes en su presentación moderna con rolas como Queen of the Reich (De su album homónimo, Queensryche, 1983), Warning, En Force, Child of Fire, Roads to Madness (Warning, 1984), Walk in the shadows, The Whisper (Rage for Order, 1986). La segunda sorpresa, no tan grata, es que el Operation Mindcrime, uno de los mejores álbumes de la historia, ya no se encuentra tan presente y la selección de canciones del histórico L.P., a mi consideración, no fue la mejor: Speak, The Needle lies y Eyes of a Stranger. Sólo tres. Si hubieran tocado Revolution Calling, me hubiera sentido conforme. A cambio de ello y muy para mi placer, tocaron Jet City Woman. La mejor rola del clásico album Empire, Acompañada de Silent Lucidity y Empire (interpretación que cerró el evento).

Ahora bien, ¿qué fue lo que reflexioné mientras mi garganta se iba, como siempre, cerrando más y más por no poder dejar de cantar y mi cuello tensándose más y más por no poder dejar de hacer headbang? Justo con lo que comencé este texto. La música es perenne porque los músicos, al crear su obra, le permiten a sus sucesores contemporáneos o del futuro, recrear la obra y escucharla tal cual fue concebida. La música es universal. Vence el tiempo y el espacio. Es como una pandemia. Es viral. Quien se contagia del amor, de la sensibilidad de la música, se queda con ella para siempre. Lo transforma. Altera su genética y, por lo tanto, la hereda.

La reina del imperio… sencillamente formidable.

Galería de Queensryche

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Esta entrada es una que habla no sólo de Rock y su subgénero el metal. No es una entrada que habla sólo sobre los dos festivales más importantes que se han hecho de este género en la historia de México hasta el momento. No narra sólo los hechos en, frente y tras los escenarios…

Esta entrada habla, además de todo eso y principalmente, de la identidad psicológico-emocional que son el Rock & Roll y el Heavy Metal.

Sólo de esa manera, sólo motivado por la adrenalina y por la emoción que genera el saberse parte de una comunidad, parte de una hermandad identitaria puede resistirse tener que vender discos, pedir prestado o empeñar algún objeto más o menos querido para poder comprar los boletos, el brutal esfuerzo físico que representan 4 días sin parar de viaje en carretera, sol inclemente tapatío, kilos de polvo en la garganta, sudor copioso, sed, mala alimentación, andar sin parar por los cinco kilometros cuadrados del VFG -lugar del evento-.

Todas esas cosas de las que sabes que hablo, pues también estuviste allí (búscate en la sección de fotos anecdóticas, si no te ves y sabes que te tomé foto, contáctame y la publico o te la mando). Así es, ante todo, somos rockeros. Y no estamos solos en el mundo. Estamos con nosotros.

Más fotos en mi facebook. si no estás aquí, búscate allí también.

Y esto es lo que pasó…

De los grupos…

Lo más impactante de estos festivales, fue su line-up. El Force Fest, versión resumida del Hell & Heaven, trajo una buena mezcla, lo que se consideró lo más representativo, para todos los gustos metaleros. El line-up de bandas del Hell & Heaven: devastador. Grupos traídos de ambos lados del Atlántico, todos ellos de extraordinaria calidad. Incluyendo los mexicanos, le pese a quien le pese.

Los cinco mejores grupos extranjeros en orden ascendente…

  • 5.- DDLM. Una refrescante sorpresa. Si he de ser honesto, ni siquiera sabía que existían. Creo vagamente haber recordado a alguien mencionándolos hace mucho tiempo sin que me interesara el comentario. En vivo son extraordinarios. Con Lorena de Valencia como front-woman, Día de los Muertos tiene una presencia asombrosa en el escenario. Sexistas y machistas como podemos llegar a ser estúpidamente los metaleros (bueno, los hombres en general, pues), DDLM demuestra que nunca demeritará tener una mujer que cante tan bien como Lorena al frente de la banda. Nada de falsas vocecitas de princesa y falsetes que dan risa. Lorena tiene actitud y una voz clásica de grind, gracias a su feminidad, que prenden de inmediato. Bella, cabrona y talentosa. Otro prejuicio que rompe esta banda es el de la imposibilidad latina de hacer buen rock: Andres Jaramillo y Adrian Villanueva (Guitarras), Alejandro Corredor (Bajo) y Alfonso Pinzon (Batería), todos evidentemente de origen latino (y algunos mismos tapatíos), vienen a su tierra y, contradiciendo la Biblia, como debe de ser en cualquier metalero, se vuelven profetas en su tierra. ¡Bandota!
  • 5 (tied).- Sodom. Al contrario de lo dicho anterior, Sodom es un clásico y como tal nunca defrauda y se queda un regusto digno de cerveza alemana. Sólo rolas de antaño: Sodomy and Lust, Outbrake of Evil, AGENT ORANGE, The Saw is the Law, Blasphemer… y la mejor: REMEMBER THE FALLEN. Todo esto aderezado con una lluvia de polvo que parecía que había caído el meteorito que dicen extinguió a los dinosaurios.
  • 4. Municipal Waste. El thrash metal (con H, por favor, que es de azote, no de basura) está de regreso en la escena metalera y lo está con todo. Bendito sea el Diablo. Municipal Waste y sus pegajosos, sabrosos, machacantes riffs y letras irreverentes. Tocar rolas cortas les permite ofrecer al público una enorme cantidad de rolas y machaca. Su presencia en el escenario y frente a las cámaras, de entrega. Aguantaron la polvareda con todos los huevos del mundo. ¿Cómo le habrá quedado la garganta a Tony Foresta?. Su mejor rola, por supuesto, Authority Attack.
  • 3.- Anthrax. “Somos Anthrax. ¿Necesitaríamos más?” Así fue como respondió Scott Ian a mi pregunta en la rueda de prensa respecto a si después de tantas visitas a México podríamos esperar alguna sorpresa en su set. “No hay sorpresas, sólo hay devastación de Thrash”. Sin embargo, no cumplió. Sí hubo algo diferente, en realidad dos cosas: Tocaron I am the Man, rola que nunca puede dejar de sacar de onda a la audiencia por su cross-over con rap, sobre todo a los chavillos que probablemente nunca la habían oído (a mí en lo personal y por ser de criterio amplio, me encanta. Así que la canté -hasta donde pude, pues la garganta ya no podía más y apenas era el primer día-); la segunda cosa inesperada: el intro de Reign in Blood in memoriam a Jeff Hanneman. El Slam allí hubiera sido la envidia de los californianos en el Big Four: fue un verdadero latigazo veloz, contundente.
  • 2.- Motorhead. “We are Motorhead and we play rock & roll!!“, dice clásicamente Lemmy. La gente se enardece. Saca fuerzas de flaqueza. Es el último grupo después de 48 horas de nuestro propio Metal Journey. Ya sin dinero, exhaustos, roncos, llenos de flemas en la garganta y la nariz, los fans provenientes de todo México y algunos de centro América, cantan y bailan sin parar. Riff clásicos. Lemmy es misterioso. Nunca va hasta el frente del escenario. Como el Dios que es, se vislumbra, pero no se deja ver. Todo un reto para los fotógrafos. Su voz, rasposa no se acaba a pesar de sus 72 años. Metropolis, Over the Top, The One to Sing the Blues, Killed by Death, Ace of Spades, Overkill… todas, todas, quedan debiendo rolas. No puede ser de otra manera. Tendrían que tocar toda la noche. Las más extrañadas: Orgasmatron, Iron fist.
  • 1.- Suicidal Tendencies.- Yo no me ando con mamadas. No sigo los lugares comunes. Digo mi opinión. Motorhead devastó, sin duda. Anthrax lo mismo. Pero Suicidal Tendenecies fueron algo que en este festival se cocinó aparte. Eran un grupo que estaba en deuda con México, pues nunca vinieron en su esplendor (No me digas que Motorhead tampoco, pues si lo hubieran hecho ni tú ni yo ni nadie hubiera ido, pues apenas estábamos naciendo todos). Suicidal Tendencies es un grupo que, sé que no hablo sólo, nos ayudo a muchos hoy en día cuarenteenagers a aguantar la adolescencia con todas sus broncas, con todas sus injusticias, con toda la represión e imbecilidad que padece. Mientras sonaba su canción abridora, You can’t bring me Down, se me venía a la mente los recuerdos: Mi padre gritándome; mis maestros regañándome y queriendo quebrar mi voluntad como a un animal, queriendo alinearme; la chota basculeándome por traer el pelo largo, trepándote a la julia por “ser rocker” (sic, que cita a un policía que me quería trepar; sic que sabe que tú también lo viviste, y si no, es porque nosotros lo vivimos, pero resistimos y no morimos y rompimos tabúes y barreras y aquí seguimos. Sí, gracias a la voluntad de las generaciones del pasado los jóvenes del presente gozan de más libertades); la imagen de mi persona, 23 años más joven, llegando lloroso y furioso a mi cuarto, tomando el Lights.. Camera… Revolution! escuchando justo esa rola y sintiendo que era mi deber, como metalero, resistir, comprendiendo que el que quiere ser diferente tiene que pagar el precio: la exclusión, la opresión, la soledad… pero vale la pena, se abre brecha y uno se vuelve más fuerte. El que no aguantó, era poser. Send me your Money!, Psycho Vision!, Institutionalied!, Pledge your Alliegance y, sorpresivamente (pues no la tocaron en el Force Fest), How will I laugh tomorrow? y los recuerdos vuelven de nuevo a la mente…

Lo destacable nacional…

  • Wrecker, Here comes the Kraken, Intoxxxicated.- Lo mejor que hay en el metal nacional junto con los ausentes Maligno y Dirty Woman (siento el autoguayabazo, pero como lo dije, no tengo pelos en la lengua, es la neta). Componen bien, ejecutan bien, tienen presencia en el escenario, sus riffs, solos, letras. El metal nacional ha dejado de sonar panchito.
  • Ivan Nieblas (El Patas).- La escena de metal y rock nacional, hoy por hoy, está dirigida por este señor. Lo crean o no. Ninguna figura pública tiene en México en este momento tanta ascendencia sobre el gusto popular como el Patas. Piénsenlo bien: Organizó todo el movimiento para exigir a los promotores que viniera Motorhead desde hace ya más de un año. ¿Resultado? vino Motorhead. Organizó todo el movimiento para que viniera Black Sabbath. ¿Resultado? Viene Black Sabbath. ¿Qué me dicen? ¿Que era de esperarse que viniera? ¿Que igual hubiera pasado? Sólo apunto tres cosas: 1. Motorhead YA había venido y ni quien fuera a verlos. Esta vez Motorhead causó expectación tras una campaña de apoyo comenzada por el Patas a un punto que, cuando por fin se concretó, la gente se puso eufórica; 2. Estando conmigo en la sala de prensa, lo mandaron llamar: Tú, por acá no; tú te vas a los camerinos con Lemmy. Eso no pasa sólo porque sí; 3. Black Overdrive, grupo de Stoner del Patas, a pesar de tener una corta carrera y no tener aún disco oficial, se apuntala como uno de los favoritos en el gusto de la gente. ¿Los vieron en vivo en horario casi estelar en el Hell and Heaven? La presencia en el escenario del Patas es la de un rocker cabrón. Allí están las fotos más abajo para comprobarlo. Sí, es cierto que tenemos años de conocernos y que es mi gran amigo, pero soy crítico y objetivo. Cuando la caga se lo digo; cuando se clava con alguna mujer gandalla, se lo encaro; cuando se pasa de verga, se lo reclamo. Tal y como resalto su gran labor por el rock en México, la neta.

Lo criticable…

No todo es miel sobre hojuelas. La objetividad resulta de hablar sobre lo bueno y lo malo (y viceversa, dedicada a los que sólo critican todo en la vida y no pueden ser felices). Hubo, como todo evento en México, muchas cosas que no resultaron y que DEBEN mejorar en aras de llegar a la altura de los festivales de Europa, tierra del Metal (“In the United States everything is gone, there’s nothing for Metal there” Palabras que me compartió Tony Lazar guitarro fundador de Vital Remains). Los hermanos guerrero deben de tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • Una mejor capacitación de los miembros del staff de seguridad. permite un mejor desempeño del festival. La verdad l@s chicqs de seguridad se portaron en todo momento muy amables con los asistentes, pero cualquier pequeño choro y lo dejaban acceder a uno a donde fuera. Eso, claro, es algo muy bueno para quien sabe aprovecharse de ello, pero no lo es para las bandas que ven su catering siendo devorado por toda la bola de reporteros, amigos del rock, secres, etc -y con obvias razones, pues no nos daban ni agua -lo anterior es consecuencia de esto-) con la molestia que ello les ocasiona.
  • El lugar del evento. Mucho más grande que la ocasión anterior, pero sin sombra (excepto para los “VIP’s” -en realidad no son más importantes que nadie, sólo tienen más varo-) frente a un sol que no sucumbió en todo el fin de semana. Resultado: insolaciones al por mayor (rápidamente atendidas por los paramédicos -aquí sí bien-).
  • El lugar del evento bis. El lugar parecía sacado de Pedro Páramo de Juan Rulfo (“En la reverberación del sol, la llanura parecía una laguna transparente, deshecha en vapores por donde se traslucía un horizonte gris. Y más allá, una línea de montañas. Y todavía más allá, la más remota lejanía.” Op. cit.) . Seco como la chingada, el polvo no dejó de levantarse TODO EL FIN DE SEMANA a ritmo del slam. Las bandas mismas padecieron esto. Parecía como si en todos los escenarios hubiera hielo seco. Eso, claro, auemntó el placer de los juegos de luces, pero ese no es el chiste. 48 horas después del fin del festival, apenas siento mis poros respirar de nuevo y no es una hipérbole. ¿Cómo se soluciona esto? Igual que en Wacken: Háganlo sí en un rancho, pero en uno con pasto.
  • El sonido con Dokken. Tras más de veinte años de esperarlos, por fin los vi tocar. No sé cuánto tiempo vaya a pasar para que los pueda ESCUCHAR TOCAR.

Una opinión final…

Fue un festival cabrón. Cabrón en todos los sentidos. Chingón, al tiempo que una chinga. Para TODOS, ¿A poco creen que los hermanos Guerrero y el Chico Migraña (en el Force Fest) no estaban estresados, madreados, exhaustos, preocupados, de aquí para allá, PERO también orgullosos, contentos, alegres, sabiéndose como son: cruciales en la escena del metal mexicano?

El Hell and Heaven y el Force Fest son festivales que no deben morir nunca. Con todos sus áreas de mejora, justamente sólo pueden llegar a ser lo más perfectos posibles por medio de su continua realización. Promotores, bandas, staff, reporteros, y fans asistentes, tenemos la obligación de poner nuestro grano de arena cada vez mayor cualitativa y cuantitativamente, para que el Metal SIGA CRECIENDO, SIGA VIVO en México, nación que muy bien debe sentirse orgullosa por ser claramente el espacio del Metal en esta América del Norte. Las mismas bandas asistentes provenientes del gabacho, al sentirse eufóricas, característica del metalero, lo compartían sin parar. ¡¡¡EN MÉXICO, EL METAL NUNCA MUERE!!!

Galería 1 (Bandas Extranjeras)

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Galería 2 (Bandas Nacionales)

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Galería 3: Anecdotario (¡Búscate!)

Bonus… ¡¡¡Slaaaaam!!!

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Sólo para ir reporteando gráficamente, un pequeño adelanto de lo mucho que está por venir…. fotos, reseñas y más del Hell & Heaven 2013…

¡¡El rock lo es todo!!

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