Posts etiquetados ‘Hell and Heaven’

I. El mundo como es no necesita pruebas de que lo es.

 

Amig@s míos con muy buenas intenciones de objetividad se me han acercado y me han preguntado que si cuento con pruebas y pelos y señales de que hubo intereses monopólicos en el boicot al Hell & Heaven. Obviamente yo no los tengo, como tampoco tengo pruebas objetivas de que el hombre haya llegado a la luna o de que Emiliano Zapata haya sido “bueno” y Hitler “malo” o de que haya ocurrido el big bang.

Las cosas son mucho más complicadas que “pruebas” por lo siguiente:

Suponer que una compañía tiene al interior intereses homogéneos y en la misma dirección, es negar la realidad. Que dentro de quienes tienen el 30% del mercado del negocio del espectáculo en este país hay personas que estaban a favor del Hell and Heaven y su realización es algo que me consta, porque así me lo han hecho saber amigxs trabajadores de la compañía. compañía cuyo nombre, por cierto, no he mencionado una sola vez. Ellxs me han comentado que dentro de la empresa había personas que estaban emocionadas y apoyaban la causa. Pero esas mismas voces me han dicho: “Nosotros no mandamos”. Ni siquiera los tres representantes -sólo representantes- de la compañía nunca mencionada pero siempre presente, quienes se reunieron con JC Guerrero y que buscaban darle su apoyo, fueron suficientes para convencer al principal accionista de la compañía, cuyo nombre también conocemos.

Dentro de una compañía hay gente que tiene proyectos y hay gente que bloquea esos proyectos. ¿O acaso no ocurre eso? ¿No pasa en Secretaría de cultura, en la Coca-cola, en el Tec de Monterrey, en la UNAM, en el Poli, en donde quiera que haya humanos? ¿No hay quienes dan puñaladas traperas, supuestos “amig@s” de toda la vida, para luego venir a mostrar solidaridad?

 

II. Situaciones “objetivas” de la vida cotidiana en el rock.

 

Tengo, sin embargo, otras situaciones objetivas: Cuando por ver a un grupo, máximo dos, a lo largo de tres horas me cobran lo mismo que por ver 80 bandas en dos días, puedo concluir que una de esas compañias representa mucha competencia para la otra que tiende a abusar. Todos nos quejamos de esos abusos, pero continuamos volviendo a sus conciertos pues parece ser la única opción para quienes estamos sedientos de rock en este país tan lleno de baladas.

Tengo otra situación objetiva: Cada vez que llevé mi carpeta a la compañía que todos conocemos, para que Dirty Woman, mi grupo, (www.facebook.com/dirtywomanmx @dirtywomanmx) abriera algún concierto, me recibieron buena onda, me dijeron: XXX toma la decisión (quien por cierto es mi cuate y es amigo en el FB) y NUNCA nos dieron chance de nada.

Al tiempo en que nos cierran las puertas a algunos quienes deciden, veo abrir toquines invariablemente al mismo grupo, también de amigos míos. Es un gran grupo, se los digo con honestidad. Son bien hechos. Pero uno de sus integrantes trabajaba para la compañía que organiza los conciertos. Además, no es, bajo ninguna circunstancia ni el mejor grupo ni el único grupo bueno en México. Cuando a los demás no se les da oportunidad de nada y a los mismos se les ponen las cosas en bandeja de plata, a eso yo le llamo acaparar la felicidad. En el mundo se le llama nepotismo.

 

III. El silencio de la esperanza falsa.

 

Todos los rockeros conocemos la situación arriba descrita y todos nos quejamos por debajo del agua, ¿pero por qué entonces nadie tiene los pantalones para decirlo públicamente? Porque están esperanzados a que les den chance algún día y sienten temor frente a un posible veto de los espectáculos del emporio. Eso es irrisorio: Hablemos o callemos NUNCA nos van a dar oportunidad. Si en 23 años de trayectoria con distintos proyectos no nos la han dado, no lo van a hacer jamás, pues no tienen la menor intención de hacerlo. Para tener la oportunidad se necesita ser hijo del inversionista, trabajador de la compañía o amigo muy cercano de los dos anteriores.

El único grupo que yo conozca que ha llegado a esos conciertos por sus propios méritos y arduo trabajo son los mejores intérpretes de rock pesado que hay en México, para mi gusto, en este momento: Maligno (@malignodoom). Esos compas son chambeadores, profesionales y éticos. Incluyen, abren espacios, jalan y participan.

 

 

IV. Te saludo con una mano, te apuñalo con la otra.

 

También objetivamente, pues lo viví, tengo el siguiente pasaje:

En el año 2011 llevé la carpeta de Dirty Woman al organizador del festival que hacen anualmente de “rock variado” desde hace 15 años. en ese festival, cabe señalar, le dan chance a UN grupo de metal por edición. Ese 2011 le dieron chance a una banda de nombre legendario, pero que tenía literalmente unos 15 años sin tocar -y desde entonces no han vuelto a hacerlo hasta donde yo sé- . Esta banda es de amig@s míos, pero también amigos de quien tomaba las decisiones en aquel entonces. Le llamé y le pregunté: “¿por qué no nos dieron chance?” Su respuesta fue: “porque no trajeron su carpeta a tiempo”, a pesar de que en palabras de quien me recibió la carpeta y con quien me entrevisté Dirty Woman había sido “la primera banda en llevar su material”, concluyó diciéndome: “pero yo no tomo la decisión” (aunque me dejó en claro que le desagradó que cantaramos en inglés). Yo hablé con “quien toma la decisión” EL MISMO DÍA que llevé la carpeta de Dirty Woman. ¿Cómo puede entonces decirme que nunca llevamos nada?

Otros empresarios no dejan tocar a mi banda, pues, se rumora: “les caigo -yo personalmente- mal”.

 

La semana pasada, hablando con un promotor que amablemente le dio chance a mi banda de participar en un evento importante (y del cual pronto hablaré), me preguntó con justo escepticismo antes de negociar la participación de Dirty Woman en su evento: “Un cuate de otra banda me dijo que tu grupo no estaba activo, ¿es cierto?”. FALSO, evidetemente. Como el “amigo” que lo dijo. Hoy, otro reportero que SIEMPRE nos ha apoyado me dijo: “XXXX grupos están diciendo que tu banda es de arribistas y les dicen a los promotres que no los jalen”.Esos mismos grupos me comentan: “Hay que jalarnos todos”.

Otro de mis amigos, de los mejores que he tenido en mi vida y que tiene poder de opinión en el mundo del rock, sencillamente hace como que no existe cualquier cosa, proyecto, evento, invitación que yo lleve a cabo con mi banda o de manera personal. Evita poner las rolas de mi banda aunque se las pidan. ¿Por qué? Porque soy competencia de él como figura (en su imaginación) y de su grupo (también en su imaginación). Aunque lo niegue. Yo me cago en las palabras, pero no en las acciones que las sustentan.

 

V. Bondad como fuerza de contrapeso.

 

No soy ingenuo y me entiendo como una buena persona, congruente con mis principios. Por eso les sigo hablando a todos, a pesar de que sé lo que hacen y dicen. Y, como no soy como ellos, los sigo jalando a los espacios que otras personas amablemente me abren. Yo comparto la felicidad con el mundo, pues no quiero que las cosas permanezcan como están. Quiero un mundo de felicidad universal.

Hay muchos intereses en todas partes, hay gente bien intencionada y mal intencionada en todas partes, pero la cuenta maestra del accionista que lucra mayoritariamente es al final una y la misma. Principio fundamental del capitalismo salvaje: Si quieres ganar, apuéstale a todos.

Así son las cosas en el mundo. Así son también las cosas en el rock.

Y yo ya estoy hasta la madre y por eso quiero que cambien. como no me puedo hacer responsable al 100% de los actos de los demás, pero sí de los míos, evito ser inmoral, evito ser hipócrita, evito ser excluyente y procuro ser amable y solidario.

Las personas de esta galería aquí abajo, siempre han sido chidas y solidarias, al menos conmigo, por lo que se los agradezco y honro mostrando sus rostros honestos y chingones.

 

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Así de sencillo…

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Y, para continuar… 

 

La galería de Motorhead…

 

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Esta entrada es una que habla no sólo de Rock y su subgénero el metal. No es una entrada que habla sólo sobre los dos festivales más importantes que se han hecho de este género en la historia de México hasta el momento. No narra sólo los hechos en, frente y tras los escenarios…

Esta entrada habla, además de todo eso y principalmente, de la identidad psicológico-emocional que son el Rock & Roll y el Heavy Metal.

Sólo de esa manera, sólo motivado por la adrenalina y por la emoción que genera el saberse parte de una comunidad, parte de una hermandad identitaria puede resistirse tener que vender discos, pedir prestado o empeñar algún objeto más o menos querido para poder comprar los boletos, el brutal esfuerzo físico que representan 4 días sin parar de viaje en carretera, sol inclemente tapatío, kilos de polvo en la garganta, sudor copioso, sed, mala alimentación, andar sin parar por los cinco kilometros cuadrados del VFG -lugar del evento-.

Todas esas cosas de las que sabes que hablo, pues también estuviste allí (búscate en la sección de fotos anecdóticas, si no te ves y sabes que te tomé foto, contáctame y la publico o te la mando). Así es, ante todo, somos rockeros. Y no estamos solos en el mundo. Estamos con nosotros.

Más fotos en mi facebook. si no estás aquí, búscate allí también.

Y esto es lo que pasó…

De los grupos…

Lo más impactante de estos festivales, fue su line-up. El Force Fest, versión resumida del Hell & Heaven, trajo una buena mezcla, lo que se consideró lo más representativo, para todos los gustos metaleros. El line-up de bandas del Hell & Heaven: devastador. Grupos traídos de ambos lados del Atlántico, todos ellos de extraordinaria calidad. Incluyendo los mexicanos, le pese a quien le pese.

Los cinco mejores grupos extranjeros en orden ascendente…

  • 5.- DDLM. Una refrescante sorpresa. Si he de ser honesto, ni siquiera sabía que existían. Creo vagamente haber recordado a alguien mencionándolos hace mucho tiempo sin que me interesara el comentario. En vivo son extraordinarios. Con Lorena de Valencia como front-woman, Día de los Muertos tiene una presencia asombrosa en el escenario. Sexistas y machistas como podemos llegar a ser estúpidamente los metaleros (bueno, los hombres en general, pues), DDLM demuestra que nunca demeritará tener una mujer que cante tan bien como Lorena al frente de la banda. Nada de falsas vocecitas de princesa y falsetes que dan risa. Lorena tiene actitud y una voz clásica de grind, gracias a su feminidad, que prenden de inmediato. Bella, cabrona y talentosa. Otro prejuicio que rompe esta banda es el de la imposibilidad latina de hacer buen rock: Andres Jaramillo y Adrian Villanueva (Guitarras), Alejandro Corredor (Bajo) y Alfonso Pinzon (Batería), todos evidentemente de origen latino (y algunos mismos tapatíos), vienen a su tierra y, contradiciendo la Biblia, como debe de ser en cualquier metalero, se vuelven profetas en su tierra. ¡Bandota!
  • 5 (tied).- Sodom. Al contrario de lo dicho anterior, Sodom es un clásico y como tal nunca defrauda y se queda un regusto digno de cerveza alemana. Sólo rolas de antaño: Sodomy and Lust, Outbrake of Evil, AGENT ORANGE, The Saw is the Law, Blasphemer… y la mejor: REMEMBER THE FALLEN. Todo esto aderezado con una lluvia de polvo que parecía que había caído el meteorito que dicen extinguió a los dinosaurios.
  • 4. Municipal Waste. El thrash metal (con H, por favor, que es de azote, no de basura) está de regreso en la escena metalera y lo está con todo. Bendito sea el Diablo. Municipal Waste y sus pegajosos, sabrosos, machacantes riffs y letras irreverentes. Tocar rolas cortas les permite ofrecer al público una enorme cantidad de rolas y machaca. Su presencia en el escenario y frente a las cámaras, de entrega. Aguantaron la polvareda con todos los huevos del mundo. ¿Cómo le habrá quedado la garganta a Tony Foresta?. Su mejor rola, por supuesto, Authority Attack.
  • 3.- Anthrax. “Somos Anthrax. ¿Necesitaríamos más?” Así fue como respondió Scott Ian a mi pregunta en la rueda de prensa respecto a si después de tantas visitas a México podríamos esperar alguna sorpresa en su set. “No hay sorpresas, sólo hay devastación de Thrash”. Sin embargo, no cumplió. Sí hubo algo diferente, en realidad dos cosas: Tocaron I am the Man, rola que nunca puede dejar de sacar de onda a la audiencia por su cross-over con rap, sobre todo a los chavillos que probablemente nunca la habían oído (a mí en lo personal y por ser de criterio amplio, me encanta. Así que la canté -hasta donde pude, pues la garganta ya no podía más y apenas era el primer día-); la segunda cosa inesperada: el intro de Reign in Blood in memoriam a Jeff Hanneman. El Slam allí hubiera sido la envidia de los californianos en el Big Four: fue un verdadero latigazo veloz, contundente.
  • 2.- Motorhead. “We are Motorhead and we play rock & roll!!“, dice clásicamente Lemmy. La gente se enardece. Saca fuerzas de flaqueza. Es el último grupo después de 48 horas de nuestro propio Metal Journey. Ya sin dinero, exhaustos, roncos, llenos de flemas en la garganta y la nariz, los fans provenientes de todo México y algunos de centro América, cantan y bailan sin parar. Riff clásicos. Lemmy es misterioso. Nunca va hasta el frente del escenario. Como el Dios que es, se vislumbra, pero no se deja ver. Todo un reto para los fotógrafos. Su voz, rasposa no se acaba a pesar de sus 72 años. Metropolis, Over the Top, The One to Sing the Blues, Killed by Death, Ace of Spades, Overkill… todas, todas, quedan debiendo rolas. No puede ser de otra manera. Tendrían que tocar toda la noche. Las más extrañadas: Orgasmatron, Iron fist.
  • 1.- Suicidal Tendencies.- Yo no me ando con mamadas. No sigo los lugares comunes. Digo mi opinión. Motorhead devastó, sin duda. Anthrax lo mismo. Pero Suicidal Tendenecies fueron algo que en este festival se cocinó aparte. Eran un grupo que estaba en deuda con México, pues nunca vinieron en su esplendor (No me digas que Motorhead tampoco, pues si lo hubieran hecho ni tú ni yo ni nadie hubiera ido, pues apenas estábamos naciendo todos). Suicidal Tendencies es un grupo que, sé que no hablo sólo, nos ayudo a muchos hoy en día cuarenteenagers a aguantar la adolescencia con todas sus broncas, con todas sus injusticias, con toda la represión e imbecilidad que padece. Mientras sonaba su canción abridora, You can’t bring me Down, se me venía a la mente los recuerdos: Mi padre gritándome; mis maestros regañándome y queriendo quebrar mi voluntad como a un animal, queriendo alinearme; la chota basculeándome por traer el pelo largo, trepándote a la julia por “ser rocker” (sic, que cita a un policía que me quería trepar; sic que sabe que tú también lo viviste, y si no, es porque nosotros lo vivimos, pero resistimos y no morimos y rompimos tabúes y barreras y aquí seguimos. Sí, gracias a la voluntad de las generaciones del pasado los jóvenes del presente gozan de más libertades); la imagen de mi persona, 23 años más joven, llegando lloroso y furioso a mi cuarto, tomando el Lights.. Camera… Revolution! escuchando justo esa rola y sintiendo que era mi deber, como metalero, resistir, comprendiendo que el que quiere ser diferente tiene que pagar el precio: la exclusión, la opresión, la soledad… pero vale la pena, se abre brecha y uno se vuelve más fuerte. El que no aguantó, era poser. Send me your Money!, Psycho Vision!, Institutionalied!, Pledge your Alliegance y, sorpresivamente (pues no la tocaron en el Force Fest), How will I laugh tomorrow? y los recuerdos vuelven de nuevo a la mente…

Lo destacable nacional…

  • Wrecker, Here comes the Kraken, Intoxxxicated.- Lo mejor que hay en el metal nacional junto con los ausentes Maligno y Dirty Woman (siento el autoguayabazo, pero como lo dije, no tengo pelos en la lengua, es la neta). Componen bien, ejecutan bien, tienen presencia en el escenario, sus riffs, solos, letras. El metal nacional ha dejado de sonar panchito.
  • Ivan Nieblas (El Patas).- La escena de metal y rock nacional, hoy por hoy, está dirigida por este señor. Lo crean o no. Ninguna figura pública tiene en México en este momento tanta ascendencia sobre el gusto popular como el Patas. Piénsenlo bien: Organizó todo el movimiento para exigir a los promotores que viniera Motorhead desde hace ya más de un año. ¿Resultado? vino Motorhead. Organizó todo el movimiento para que viniera Black Sabbath. ¿Resultado? Viene Black Sabbath. ¿Qué me dicen? ¿Que era de esperarse que viniera? ¿Que igual hubiera pasado? Sólo apunto tres cosas: 1. Motorhead YA había venido y ni quien fuera a verlos. Esta vez Motorhead causó expectación tras una campaña de apoyo comenzada por el Patas a un punto que, cuando por fin se concretó, la gente se puso eufórica; 2. Estando conmigo en la sala de prensa, lo mandaron llamar: Tú, por acá no; tú te vas a los camerinos con Lemmy. Eso no pasa sólo porque sí; 3. Black Overdrive, grupo de Stoner del Patas, a pesar de tener una corta carrera y no tener aún disco oficial, se apuntala como uno de los favoritos en el gusto de la gente. ¿Los vieron en vivo en horario casi estelar en el Hell and Heaven? La presencia en el escenario del Patas es la de un rocker cabrón. Allí están las fotos más abajo para comprobarlo. Sí, es cierto que tenemos años de conocernos y que es mi gran amigo, pero soy crítico y objetivo. Cuando la caga se lo digo; cuando se clava con alguna mujer gandalla, se lo encaro; cuando se pasa de verga, se lo reclamo. Tal y como resalto su gran labor por el rock en México, la neta.

Lo criticable…

No todo es miel sobre hojuelas. La objetividad resulta de hablar sobre lo bueno y lo malo (y viceversa, dedicada a los que sólo critican todo en la vida y no pueden ser felices). Hubo, como todo evento en México, muchas cosas que no resultaron y que DEBEN mejorar en aras de llegar a la altura de los festivales de Europa, tierra del Metal (“In the United States everything is gone, there’s nothing for Metal there” Palabras que me compartió Tony Lazar guitarro fundador de Vital Remains). Los hermanos guerrero deben de tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • Una mejor capacitación de los miembros del staff de seguridad. permite un mejor desempeño del festival. La verdad l@s chicqs de seguridad se portaron en todo momento muy amables con los asistentes, pero cualquier pequeño choro y lo dejaban acceder a uno a donde fuera. Eso, claro, es algo muy bueno para quien sabe aprovecharse de ello, pero no lo es para las bandas que ven su catering siendo devorado por toda la bola de reporteros, amigos del rock, secres, etc -y con obvias razones, pues no nos daban ni agua -lo anterior es consecuencia de esto-) con la molestia que ello les ocasiona.
  • El lugar del evento. Mucho más grande que la ocasión anterior, pero sin sombra (excepto para los “VIP’s” -en realidad no son más importantes que nadie, sólo tienen más varo-) frente a un sol que no sucumbió en todo el fin de semana. Resultado: insolaciones al por mayor (rápidamente atendidas por los paramédicos -aquí sí bien-).
  • El lugar del evento bis. El lugar parecía sacado de Pedro Páramo de Juan Rulfo (“En la reverberación del sol, la llanura parecía una laguna transparente, deshecha en vapores por donde se traslucía un horizonte gris. Y más allá, una línea de montañas. Y todavía más allá, la más remota lejanía.” Op. cit.) . Seco como la chingada, el polvo no dejó de levantarse TODO EL FIN DE SEMANA a ritmo del slam. Las bandas mismas padecieron esto. Parecía como si en todos los escenarios hubiera hielo seco. Eso, claro, auemntó el placer de los juegos de luces, pero ese no es el chiste. 48 horas después del fin del festival, apenas siento mis poros respirar de nuevo y no es una hipérbole. ¿Cómo se soluciona esto? Igual que en Wacken: Háganlo sí en un rancho, pero en uno con pasto.
  • El sonido con Dokken. Tras más de veinte años de esperarlos, por fin los vi tocar. No sé cuánto tiempo vaya a pasar para que los pueda ESCUCHAR TOCAR.

Una opinión final…

Fue un festival cabrón. Cabrón en todos los sentidos. Chingón, al tiempo que una chinga. Para TODOS, ¿A poco creen que los hermanos Guerrero y el Chico Migraña (en el Force Fest) no estaban estresados, madreados, exhaustos, preocupados, de aquí para allá, PERO también orgullosos, contentos, alegres, sabiéndose como son: cruciales en la escena del metal mexicano?

El Hell and Heaven y el Force Fest son festivales que no deben morir nunca. Con todos sus áreas de mejora, justamente sólo pueden llegar a ser lo más perfectos posibles por medio de su continua realización. Promotores, bandas, staff, reporteros, y fans asistentes, tenemos la obligación de poner nuestro grano de arena cada vez mayor cualitativa y cuantitativamente, para que el Metal SIGA CRECIENDO, SIGA VIVO en México, nación que muy bien debe sentirse orgullosa por ser claramente el espacio del Metal en esta América del Norte. Las mismas bandas asistentes provenientes del gabacho, al sentirse eufóricas, característica del metalero, lo compartían sin parar. ¡¡¡EN MÉXICO, EL METAL NUNCA MUERE!!!

Galería 1 (Bandas Extranjeras)

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Galería 2 (Bandas Nacionales)

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Galería 3: Anecdotario (¡Búscate!)

Bonus… ¡¡¡Slaaaaam!!!

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Estoy emocionado.   Siento adrenalina en mi cuerpo cada vez que pienso que las mejores 72 horas de rock del año comienzan mañana. El Force Fest y el Hell & Heaven.

Hace dos años sentí que el mejor fin de semana de vida había sido el del Hell & Heaven del 2011, allí tocó mi banda, Dirty Woman.

Aunque este año no tocamos (ninguna banda mexicana repitió salvo Transmetal, me parece) creo que este fin de semana entrará en mi top ten vital. Voy dispuesto a sentir euforia total como hace mucho no. Este fin de semana, Kant hace una pausa…

He decidido perder la cordura. Aunque parezca lo contrario, soy una persona bastante mesurada, inclusive por momentos conservadora (comparativamente) con los permisos que me doy. Este fin de semana, seré autoindulgente. Me voy a emborrachar -pero no vomitar– con buena chela. Voy a meterme al slam, quiero regresar con moretones y rasguños, voy a hacer stage-diving. Voy a coquetear con metaleras. Voy a cantar hasta quedarme afónico. Voy a sentirme libre.

Abajo, unas fotos de lo que fue hace dos años y de lo que promete este… Si fuiste, ¡Búscate! Si te laten, ¡dale like!

HEAVY METAL IS THE LAW!!!

Si no van y no nos vemos y no están  flameados, con moretones y coqueteando… ¡¡¡NO SON ROCKERS!!!

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Para quien ha estado siempre partido en dos, como yo lo he estado toda la vida, tener una identidad no es nada sencillo. En el humano, la identidad es la llave de la puerta que da al sentido de la vida. En un mundo de infinita variedad, de infinitos modos de existencia, de infinitas culturas, tener identidad da certeza.

El Rock, así con mayúsculas, me dio la mía. Lutz Alexander Keferstein, es rocker. Un rocker al que le gusta leer filosofía y pretende hacerla; un rocker que disfruta del futbol americano y que le va a los Delfines de Miami; un rocker que come de la academia; un rocker con compromiso social; un rocker mitad alemán, mitad mexicano. Pero ante todo, como se observa, antes que cualquier cosa, lo que le ha dado siempre sentido a mi vida es la pasión que siento por la música, por el Rock. Pesado.

El Rock, a lo largo de tantos años me lo ha dado todo: amigos, labor, viajes, amantes y hasta pareja. Gracias al Rock soporté el quiebre que implica la adolescencia y me daba fuerza para seguir, para aguantar la fragmentación del mundo que significa saberse engañado por las mentiras que se les cuentan a los infantes, para aguantar la imposición de las autoridades que buscan quebrarle a uno la voluntad, la personalidad y la autonomía. Al Rock le debo mucho. Al Rock le debo lo que soy.

Constantemente me preguntaba si algún día el Rock dejaría de producirse. Me daba pavor pensar que así pudiera ocurrir. Me imaginaba un mundo sin rock y sentía escalofríos. Me angustiaba. No es hipérbole. Me angustiaba como uno lo hace cuando tiene algo que ama y piensa en la posibilidad de que algún día se vaya, lo abandone, muera.

Mi amor por el Rock, me ha permitido desde los 12 años asistir a un sinnúmero de conciertos. El primero al que fui, fue el de Opus (Life is life) en la Plaza México. Me ha tocado ver de todo y a todos los grupos en quienes pudieran pensar. Black Sabbath (con Bill Ward en Milton Keys, UK), el ya extinto Dinamo Metal Fest en Eindhoven (edición de 1999 y 2000 -chequen las bandas que asistieron, impresionante-), el Big Four en Indio, California, al lado de mi gran amigo el Patas (AKA Iván Nieblas -chequen su blog: Http://elpatas.net). ¿Por qué cuento esto? Bueno, pues porque en México está ya ocurriendo lo inusitado: El Rock ha prevalecido, tras mucha lucha, mucho trabajo, muchos obstáculos internos y externos. El Rock, por fin, tiene plena cabida en este país donde he decidido vivir. Y lo celebro.

Ha sido mucha gente la que ha trabajado en ello desde todos los frentes. La escena, los fans, que nunca hemos desistido, sin importar las prohibiciones de los padres, la sociedad y los gobiernos conservadores, las rupturas de corazón, el desempleo, el matrimonio, la búsqueda y pérdida y nueva búsqueda de empleo, la paternidad, los kilos y las canas de más, las tocadas chafas, las razzias de la policía, lo que la vida implica. Allí hemos estado siempre. Sin Rock, lo demás no importa, pues sin Rock, para el rocker, no hay vida.

Pero hay otra trinchera de resistencia. Desde Edge Entertainment y CHAS en la década de los 80’s, Dilemma en los 90´s, Eyescream en los 2000’s y a partir de hace unos años, Hell&Heaven e Infinity Prods, y durante todo ese tiempo, el mismo  OCESA (con todo y lo que a algunos nos pueda incomodar su enorme poder de determinación, también ha sido fundamental en la consolidación de la escena Rock en México, aunque su finalidad no sea necesariamente la que tienen las promotoras que mencioné antes, quienes fueron fundadas por rockers y metaleros que sienten amor por el rock y el metal). Siendo honestos, críticos, pero también objetivos y justos con ellos, los promotores, con todo lo que se les pudiera echar en cara siempre de manera sólo subjetiva, han hecho lo que se tenía que hacer para quebrar los obstáculos al Rock en este país de baladas, rancheras, norteñas y guaracha (no offense meant). Gracias a ellos, nos guste admitirlo o no, los conozcamos personalmente o no, seamos sus viejos amigos o viejos rivales (algo muy típico de la cultura mexicana que se mueve mucho por envidias, amiguismos y conectes), el Rock en México está plenamente consolidado. Si antes iba uno a todos los toquines, en tanto que había un evento al mes (y nos sentíamos felices los mismos 500-2000 humanos que siempre nos veíamos, por ser siempre los mismos), hoy en día es imposible ir a todos, pues han logrado con gran trabajo, esfuerzo, argucias, habilidad y, ahora me entero, en ocasiones con su propia libertad y vida en riesgo, presentar una oferta de conciertos prácticamente de primer mundo. Hoy en día vienen todos y poco a poco se han ido saldando cuentas históricas con la nación rockera de México.

¿Cuándo hubiéramos soñado en 1990 los proto-metaleros mexicanos tener en UN mismo festival a Motorhead -la banda más rockera que he visto en mi vida-: http://www.elpatas.net/17215-motorhead-en-berlin/ , AnthraxTestament y Suicidal Tendencies (una de las deudas históricas a las que me refiero) en un mismo evento? A eso hay  que sumarle a Haggard y Moonspell, sin duda bandas favoritas de una gran cantidad de metaleros más jóvenes que nosotros los ya “ruckers”; y, finalmente, Pinhead, enigmático grupo del que no se sabe mucho aún, pero cuyo album se llama The End of Life. El Force Fest en el Palacio de los Rebotes nos va a dar eso el 17 de mayo y el Hell & Heaven otros 20-30 grupos más (¡¡!!) en Guadalajara sóli un día después. El costo pecuniario es elevado sin duda. Sin embargo, eso es más producto del conservadurismo de las empresas que siguen sin patrocinar el Rock pesado cuantitativamente al mismo nivel que con el que patrocinan eventos de otros géneros, que de una actitud rapaz de los promotores.

Hoy hay ya eventos para todos los gustos: Stoners (Spiritual Beggars el 25 en el Cerdo Violador), Hards (Love Drive -ex-integrantes de Scorpions tocando LAS CHIDAS de su antigua banda- el 14 de junio en el Salón Cuervo) y una cantidad de etcéteras impresionantes e imposibles de mencionar por el momento.

El Rock se ha impuesto con esfuerzo contra todo. Porque el Rock no es sólo música, es actitud.

Con todo esto, me pregunto por la significación en la vida del público, principalmente en la de los adolescentes, que tendrá esta penetración lograda en el mercado mexicano. Si es tan fuerte como en la mía, mis temores eran infundados. El Rock tendrá vida hasta después de mi muerte.

No, no es un cliché, no es ya más una consigna que se refería mayoritariamente a un deseo que a una confianza, hoy más que nunca, se tiene que tener claro…

Rock (& Metal) never dieeeeeesssss!!!!!