Posts etiquetados ‘Death’

Llega un mensaje de Edson Alemán: “¿Ya hablaste con Juan Carlos?”. Como no lo he hecho aún y tengo poco tiempo en ese instante pienso en responderle más tarde. Sin embargo, a los pocos minutos me entero del por qué de su pregunta: En el Facebook hay un anuncio que informa que a las 18:00 hrs. en el Foro Insurgentes de la Ciudad de México se publicará el line-up final del festival de Heavy Metal más importante de Latinoamérica: El Hell & Heaven. Lo primero que siento es angustia. No había podido comunicarme con los organizadores de manera personal desde hace ya varias semanas en las que les había ofrecido la participación de mi banda, Dirty Woman, para construir juntos la gran fiesta a riffs, gritos y beats. La idea de tocar con Twisted Sister me generaba desde meses atrás una gran emoción. ¿Quién no vio el video de We’re not gonna take it sintiéndose completamente reflejado como niño o adolescente?

Le mando un mensaje a Juan Carlos. Recibo respuesta pronta. Me espera en el lugar y la hora señaladas junto con Edson. ¡A huevo!, es lo primero que pienso. Vivo en Querétaro, así que sin importar la distancia y el dinero invertido en gasolina y casetas, tomo mi automóvil y me dirijo de inmediato al D.F. Confirmar la presencia de Dirty Woman después de una pausa tan larga vale la pena de eso y más, mucho más.

Al llegar me encuentro con rostros conocidos. Luis Jasso el Chico Migraña, El Gizmo, baterista de Makina, Javier, vocalo de la misma clásica banda mexicana de Thrash Metal, Los compas de Intoxxxicated, El Tiburrock, Alf Zuñiga reportero de la Metal Hammer, muchos, muchos más. Edson está en una esquina al fondo del local. Sólo unos minutos de conversación y se escucha que el evento comienza. Me coloco frente al escenario y en la pantalla comienza el video de presentación que es, además, transmitido en vivo por Telehit. Surge el nombre del primer headliner:

Kiss.

Siento un golpe en el estómago y la adrenalina fluir en mi cuerpo. Imágenes de mi vida desde la infancia se me vienen a la cabeza. El primer disco que recuerdo haber tenido en mis manos fue su disco homónimo: Kiss. Me lo enseñó un primo. Me quedé minutos viendo la portada completamente impactado. “Si lo escuchas al revés se aparece el diablo”, me dijo.

Guns & Roses.

Otro golpe más. Si bien es cierto que hoy en día dista de ser este grupo lo que fue, Axl Rose era verdaderamente mi ídolo en 1989. Ese año me enteré que era metalero pues previamente a eso, a pesar de que escuchaba metal como siempre lo hice desde niño, no conocía el concepto. En Radio Capital y La Pantera tocaban Welcome to the jungle, Sweet Child of mine y Paradise City. Compré el Apetite for Destruction en cassette y pronto supe que había rolas mejores. No hubo día que no escuchara esa producción y posteriormente el Lies durante meses. Mi primer amor, otra rockerilla de la prepa que hasta la fecha es gran amiga mía, fue al ritmo de Guns & Roses.

Por si fuera poco para una sola noche, tener a dos metros de distancia a las increíblemente deliciosas Butcher Babies como espectáculo de calentamiento de motores aderezado todo con cervezas, whisky y amigos ya de décadas.

¿Quién más y para qué gustos? Aquí una lista representativa, pero no completa en ningún orden en particular:

Angra, Black Oil, Deicide, Lamb of God, Testament, P.O.D., Obituary, Suffocation, Transmetal, Butcher Babies, Misfits, Possessed, Combchrist, Floatsam and Jetsam, Destruction, Rob Zombie, Trivium, Nightbreed, Wrecker, Hocico, Carpatian Forest, Marduk, Draksen, Profecía, Cephalic Carnage… muchos más…

Buenos augurios… buenos augurios…

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Antes de que se les pase la euforia del Hell and Heaven y Force Fest, vaya un texto dedicado a todos quienes se saben rockeros, metaleros al tiempo que gente pensante, crítica, autónoma.

Este ensayo afirma que el Heavy Metal es el ejemplo más claro de la desacralización del arte que, rompiendo con los parámetros de lo establecido, permanece lo suficientemente complejo como para no vulgarizarse como expresión artística y masificarse. El Metal sólo lo entiende quien más allá de escucharlo, lo comprende en su más profunda significación…

Si no eres huevón mental o si tu amor por el metal logra vencer la apatía intelectual, este es un ensayo que debes leer… (Da click en el link)

Los cuatro Abrahams; un ensayo sobre Heavy Metal y Modernidad.

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Esta entrada es una que habla no sólo de Rock y su subgénero el metal. No es una entrada que habla sólo sobre los dos festivales más importantes que se han hecho de este género en la historia de México hasta el momento. No narra sólo los hechos en, frente y tras los escenarios…

Esta entrada habla, además de todo eso y principalmente, de la identidad psicológico-emocional que son el Rock & Roll y el Heavy Metal.

Sólo de esa manera, sólo motivado por la adrenalina y por la emoción que genera el saberse parte de una comunidad, parte de una hermandad identitaria puede resistirse tener que vender discos, pedir prestado o empeñar algún objeto más o menos querido para poder comprar los boletos, el brutal esfuerzo físico que representan 4 días sin parar de viaje en carretera, sol inclemente tapatío, kilos de polvo en la garganta, sudor copioso, sed, mala alimentación, andar sin parar por los cinco kilometros cuadrados del VFG -lugar del evento-.

Todas esas cosas de las que sabes que hablo, pues también estuviste allí (búscate en la sección de fotos anecdóticas, si no te ves y sabes que te tomé foto, contáctame y la publico o te la mando). Así es, ante todo, somos rockeros. Y no estamos solos en el mundo. Estamos con nosotros.

Más fotos en mi facebook. si no estás aquí, búscate allí también.

Y esto es lo que pasó…

De los grupos…

Lo más impactante de estos festivales, fue su line-up. El Force Fest, versión resumida del Hell & Heaven, trajo una buena mezcla, lo que se consideró lo más representativo, para todos los gustos metaleros. El line-up de bandas del Hell & Heaven: devastador. Grupos traídos de ambos lados del Atlántico, todos ellos de extraordinaria calidad. Incluyendo los mexicanos, le pese a quien le pese.

Los cinco mejores grupos extranjeros en orden ascendente…

  • 5.- DDLM. Una refrescante sorpresa. Si he de ser honesto, ni siquiera sabía que existían. Creo vagamente haber recordado a alguien mencionándolos hace mucho tiempo sin que me interesara el comentario. En vivo son extraordinarios. Con Lorena de Valencia como front-woman, Día de los Muertos tiene una presencia asombrosa en el escenario. Sexistas y machistas como podemos llegar a ser estúpidamente los metaleros (bueno, los hombres en general, pues), DDLM demuestra que nunca demeritará tener una mujer que cante tan bien como Lorena al frente de la banda. Nada de falsas vocecitas de princesa y falsetes que dan risa. Lorena tiene actitud y una voz clásica de grind, gracias a su feminidad, que prenden de inmediato. Bella, cabrona y talentosa. Otro prejuicio que rompe esta banda es el de la imposibilidad latina de hacer buen rock: Andres Jaramillo y Adrian Villanueva (Guitarras), Alejandro Corredor (Bajo) y Alfonso Pinzon (Batería), todos evidentemente de origen latino (y algunos mismos tapatíos), vienen a su tierra y, contradiciendo la Biblia, como debe de ser en cualquier metalero, se vuelven profetas en su tierra. ¡Bandota!
  • 5 (tied).- Sodom. Al contrario de lo dicho anterior, Sodom es un clásico y como tal nunca defrauda y se queda un regusto digno de cerveza alemana. Sólo rolas de antaño: Sodomy and Lust, Outbrake of Evil, AGENT ORANGE, The Saw is the Law, Blasphemer… y la mejor: REMEMBER THE FALLEN. Todo esto aderezado con una lluvia de polvo que parecía que había caído el meteorito que dicen extinguió a los dinosaurios.
  • 4. Municipal Waste. El thrash metal (con H, por favor, que es de azote, no de basura) está de regreso en la escena metalera y lo está con todo. Bendito sea el Diablo. Municipal Waste y sus pegajosos, sabrosos, machacantes riffs y letras irreverentes. Tocar rolas cortas les permite ofrecer al público una enorme cantidad de rolas y machaca. Su presencia en el escenario y frente a las cámaras, de entrega. Aguantaron la polvareda con todos los huevos del mundo. ¿Cómo le habrá quedado la garganta a Tony Foresta?. Su mejor rola, por supuesto, Authority Attack.
  • 3.- Anthrax. “Somos Anthrax. ¿Necesitaríamos más?” Así fue como respondió Scott Ian a mi pregunta en la rueda de prensa respecto a si después de tantas visitas a México podríamos esperar alguna sorpresa en su set. “No hay sorpresas, sólo hay devastación de Thrash”. Sin embargo, no cumplió. Sí hubo algo diferente, en realidad dos cosas: Tocaron I am the Man, rola que nunca puede dejar de sacar de onda a la audiencia por su cross-over con rap, sobre todo a los chavillos que probablemente nunca la habían oído (a mí en lo personal y por ser de criterio amplio, me encanta. Así que la canté -hasta donde pude, pues la garganta ya no podía más y apenas era el primer día-); la segunda cosa inesperada: el intro de Reign in Blood in memoriam a Jeff Hanneman. El Slam allí hubiera sido la envidia de los californianos en el Big Four: fue un verdadero latigazo veloz, contundente.
  • 2.- Motorhead. “We are Motorhead and we play rock & roll!!“, dice clásicamente Lemmy. La gente se enardece. Saca fuerzas de flaqueza. Es el último grupo después de 48 horas de nuestro propio Metal Journey. Ya sin dinero, exhaustos, roncos, llenos de flemas en la garganta y la nariz, los fans provenientes de todo México y algunos de centro América, cantan y bailan sin parar. Riff clásicos. Lemmy es misterioso. Nunca va hasta el frente del escenario. Como el Dios que es, se vislumbra, pero no se deja ver. Todo un reto para los fotógrafos. Su voz, rasposa no se acaba a pesar de sus 72 años. Metropolis, Over the Top, The One to Sing the Blues, Killed by Death, Ace of Spades, Overkill… todas, todas, quedan debiendo rolas. No puede ser de otra manera. Tendrían que tocar toda la noche. Las más extrañadas: Orgasmatron, Iron fist.
  • 1.- Suicidal Tendencies.- Yo no me ando con mamadas. No sigo los lugares comunes. Digo mi opinión. Motorhead devastó, sin duda. Anthrax lo mismo. Pero Suicidal Tendenecies fueron algo que en este festival se cocinó aparte. Eran un grupo que estaba en deuda con México, pues nunca vinieron en su esplendor (No me digas que Motorhead tampoco, pues si lo hubieran hecho ni tú ni yo ni nadie hubiera ido, pues apenas estábamos naciendo todos). Suicidal Tendencies es un grupo que, sé que no hablo sólo, nos ayudo a muchos hoy en día cuarenteenagers a aguantar la adolescencia con todas sus broncas, con todas sus injusticias, con toda la represión e imbecilidad que padece. Mientras sonaba su canción abridora, You can’t bring me Down, se me venía a la mente los recuerdos: Mi padre gritándome; mis maestros regañándome y queriendo quebrar mi voluntad como a un animal, queriendo alinearme; la chota basculeándome por traer el pelo largo, trepándote a la julia por “ser rocker” (sic, que cita a un policía que me quería trepar; sic que sabe que tú también lo viviste, y si no, es porque nosotros lo vivimos, pero resistimos y no morimos y rompimos tabúes y barreras y aquí seguimos. Sí, gracias a la voluntad de las generaciones del pasado los jóvenes del presente gozan de más libertades); la imagen de mi persona, 23 años más joven, llegando lloroso y furioso a mi cuarto, tomando el Lights.. Camera… Revolution! escuchando justo esa rola y sintiendo que era mi deber, como metalero, resistir, comprendiendo que el que quiere ser diferente tiene que pagar el precio: la exclusión, la opresión, la soledad… pero vale la pena, se abre brecha y uno se vuelve más fuerte. El que no aguantó, era poser. Send me your Money!, Psycho Vision!, Institutionalied!, Pledge your Alliegance y, sorpresivamente (pues no la tocaron en el Force Fest), How will I laugh tomorrow? y los recuerdos vuelven de nuevo a la mente…

Lo destacable nacional…

  • Wrecker, Here comes the Kraken, Intoxxxicated.- Lo mejor que hay en el metal nacional junto con los ausentes Maligno y Dirty Woman (siento el autoguayabazo, pero como lo dije, no tengo pelos en la lengua, es la neta). Componen bien, ejecutan bien, tienen presencia en el escenario, sus riffs, solos, letras. El metal nacional ha dejado de sonar panchito.
  • Ivan Nieblas (El Patas).- La escena de metal y rock nacional, hoy por hoy, está dirigida por este señor. Lo crean o no. Ninguna figura pública tiene en México en este momento tanta ascendencia sobre el gusto popular como el Patas. Piénsenlo bien: Organizó todo el movimiento para exigir a los promotores que viniera Motorhead desde hace ya más de un año. ¿Resultado? vino Motorhead. Organizó todo el movimiento para que viniera Black Sabbath. ¿Resultado? Viene Black Sabbath. ¿Qué me dicen? ¿Que era de esperarse que viniera? ¿Que igual hubiera pasado? Sólo apunto tres cosas: 1. Motorhead YA había venido y ni quien fuera a verlos. Esta vez Motorhead causó expectación tras una campaña de apoyo comenzada por el Patas a un punto que, cuando por fin se concretó, la gente se puso eufórica; 2. Estando conmigo en la sala de prensa, lo mandaron llamar: Tú, por acá no; tú te vas a los camerinos con Lemmy. Eso no pasa sólo porque sí; 3. Black Overdrive, grupo de Stoner del Patas, a pesar de tener una corta carrera y no tener aún disco oficial, se apuntala como uno de los favoritos en el gusto de la gente. ¿Los vieron en vivo en horario casi estelar en el Hell and Heaven? La presencia en el escenario del Patas es la de un rocker cabrón. Allí están las fotos más abajo para comprobarlo. Sí, es cierto que tenemos años de conocernos y que es mi gran amigo, pero soy crítico y objetivo. Cuando la caga se lo digo; cuando se clava con alguna mujer gandalla, se lo encaro; cuando se pasa de verga, se lo reclamo. Tal y como resalto su gran labor por el rock en México, la neta.

Lo criticable…

No todo es miel sobre hojuelas. La objetividad resulta de hablar sobre lo bueno y lo malo (y viceversa, dedicada a los que sólo critican todo en la vida y no pueden ser felices). Hubo, como todo evento en México, muchas cosas que no resultaron y que DEBEN mejorar en aras de llegar a la altura de los festivales de Europa, tierra del Metal (“In the United States everything is gone, there’s nothing for Metal there” Palabras que me compartió Tony Lazar guitarro fundador de Vital Remains). Los hermanos guerrero deben de tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • Una mejor capacitación de los miembros del staff de seguridad. permite un mejor desempeño del festival. La verdad l@s chicqs de seguridad se portaron en todo momento muy amables con los asistentes, pero cualquier pequeño choro y lo dejaban acceder a uno a donde fuera. Eso, claro, es algo muy bueno para quien sabe aprovecharse de ello, pero no lo es para las bandas que ven su catering siendo devorado por toda la bola de reporteros, amigos del rock, secres, etc -y con obvias razones, pues no nos daban ni agua -lo anterior es consecuencia de esto-) con la molestia que ello les ocasiona.
  • El lugar del evento. Mucho más grande que la ocasión anterior, pero sin sombra (excepto para los “VIP’s” -en realidad no son más importantes que nadie, sólo tienen más varo-) frente a un sol que no sucumbió en todo el fin de semana. Resultado: insolaciones al por mayor (rápidamente atendidas por los paramédicos -aquí sí bien-).
  • El lugar del evento bis. El lugar parecía sacado de Pedro Páramo de Juan Rulfo (“En la reverberación del sol, la llanura parecía una laguna transparente, deshecha en vapores por donde se traslucía un horizonte gris. Y más allá, una línea de montañas. Y todavía más allá, la más remota lejanía.” Op. cit.) . Seco como la chingada, el polvo no dejó de levantarse TODO EL FIN DE SEMANA a ritmo del slam. Las bandas mismas padecieron esto. Parecía como si en todos los escenarios hubiera hielo seco. Eso, claro, auemntó el placer de los juegos de luces, pero ese no es el chiste. 48 horas después del fin del festival, apenas siento mis poros respirar de nuevo y no es una hipérbole. ¿Cómo se soluciona esto? Igual que en Wacken: Háganlo sí en un rancho, pero en uno con pasto.
  • El sonido con Dokken. Tras más de veinte años de esperarlos, por fin los vi tocar. No sé cuánto tiempo vaya a pasar para que los pueda ESCUCHAR TOCAR.

Una opinión final…

Fue un festival cabrón. Cabrón en todos los sentidos. Chingón, al tiempo que una chinga. Para TODOS, ¿A poco creen que los hermanos Guerrero y el Chico Migraña (en el Force Fest) no estaban estresados, madreados, exhaustos, preocupados, de aquí para allá, PERO también orgullosos, contentos, alegres, sabiéndose como son: cruciales en la escena del metal mexicano?

El Hell and Heaven y el Force Fest son festivales que no deben morir nunca. Con todos sus áreas de mejora, justamente sólo pueden llegar a ser lo más perfectos posibles por medio de su continua realización. Promotores, bandas, staff, reporteros, y fans asistentes, tenemos la obligación de poner nuestro grano de arena cada vez mayor cualitativa y cuantitativamente, para que el Metal SIGA CRECIENDO, SIGA VIVO en México, nación que muy bien debe sentirse orgullosa por ser claramente el espacio del Metal en esta América del Norte. Las mismas bandas asistentes provenientes del gabacho, al sentirse eufóricas, característica del metalero, lo compartían sin parar. ¡¡¡EN MÉXICO, EL METAL NUNCA MUERE!!!

Galería 1 (Bandas Extranjeras)

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Galería 2 (Bandas Nacionales)

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Galería 3: Anecdotario (¡Búscate!)

Bonus… ¡¡¡Slaaaaam!!!

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