Archivos de la categoría ‘Panóptico’

Tengo televisión pero no la veo prácticamente nunca. No me atrapó nunca, pues pronto me di cuenta de que frente a un televisor soy un receptáculo y nunca un colaborador. Confieso sin embargo, que todo domingo de septiembre a enero, veo el futbol americano sin parar. Por eso tengo Tv, aunque el resto del año permanezca apagada.

Cuando visito a un par de tías ancianas, no obstante, me encuentro con que la televisión está invariablemente prendida. Sólo en el canal 2 o el 13. En el que esté siendo transmitido el noticiero de la hora o la telenovela preferida. No pudiendo evitar escuchar los comentarios de los así llamados informadores, sus reportajes o los argumentos telenovelezcos, no pasan más de cinco minutos cada día para que comprenda el porqué este país padece un pueblo digno de epítetos que no verteré aquí para no generar controversias que distraigan de mi intención con este texto.

Constantemente se hace crítica a los falsos valores que promueven las telenovelas (son falsos porque su realización no se traduce en felicidad y sí en dolor para quienes los adquieran) y las mentiras y juicios que presentan los noticieros y programas de “análisis” como verdades inamovibles. Pero hay algo de lo que se habla poco o nada. La minuciosa tendencia de los noticieros televisivos de confundir lo público con lo privado. A través de esa confusión se difunde no sólo la mexicana cultura del chisme y la lapidación del sujeto personal por llevar a cabo acciones libres, y hasta comunes, en su círculo particular (como tener sexo en todas sus variantes, tomar alcohol, consumir drogas, etc.), sino que se logra diseñar un fino disfraz, que oculta lo verdaderamente trascendental para la vida pública, presentando lo privado como si fuera del interés de todos nosotros.

Ejemplificaré. Entre el medio día de ayer y la mañana de hoy, se participó al televidente de los siguientes eventos:

1) Un autobús volcado en camino a Guadalajara con 7 muertos (Se entrevistó a uno de los sobrevivientes que nos enteró, llorando comprensiblemente, del motivo de su viaje a la capital jaliciense: iba al funeral de una tía. Ahora ha muerto su madre y no sabe si su primo está vivo).

2) Un mercado se incendió en China.

3) Un autobús se volcó en Tailandia.

4) Un retrato hablado de quien, presuntamente, depositó el cuerpo descuartizado de una mujer en una estación de metro.

Lo anterior aderezado por los chistes, risas y comentarios vulgares de los presentadores.

De esos cuatro ejemplos, la única noticia es el retrato hablado, pues es lo único que tiene relevancia para la vida pública de los mexicanos. Que un autobús de pasajeros se vuelque no es noticia, es un hecho en vidas particulares (a menos que se difunda para que se sepa que habrá embotellamientos, cosa de lo que ni se habló, sobre todo porque su difusión fue varias horas después del accidente. Se enfatizó el dolor del joven. Cosa que sólo puede interesar a los morbosos -en sus intereses estéticos mezquinos particulares-). que un mercado se incendie en sí es noticia… en China, pues en México no tiene la menor importancia (aunque sí el efecto estético y emocional de ver las llamas; nuevamente, se apela a las sensaciones particulares). Que un autobús se vuelque en Tailandia tampoco es noticia, usted entiende el argumento.

La vida pública se oculta excepto cuando lo que se intenta es manipular la opinión de las masas. Se presentan temas que sí son de interés público exclusivamente desde una sola perspectiva, la de sus intereses particulares, negándole el micrófono a las partes interesadas que podrían contra-argumentar la postura difundida, excepto para vilipendiarlos e invitar al repudio popular. Las reformas estructurales (laboral, educativa, energética y política) han sido tratadas con escrupuloso filtro mental, ideológico guiado por intereses exclusivamente económicos. Más allá de la evidente controversia entre quienes son entendidos en el tema y las repercusiones en positivo o negativo que pudieran tener dichas reformas en la vida pública, los noticieros estarían obligados por llana consciencia ética a abordar la controversia desde una perspectiva de omisión de juicios. Sólo tendrían que ofrecer el micrófono a las partes en diálogo y ellos callar. Pero ya ven, hoy los comunicólogos son todólogos, desde mi perspectiva impresionantemente carentes de un bagaje teórico. Mas sus lagunas culturales e intelectuales no importan pues sólo fungen como voceros de los patrones, que por su parte también son tan sospechosos de carecer de cualquier otro tipo de inteligencia que no sea pragmática, como de un buena base académico-cultural.  Dudo que Azcárraga-Jean o Salinas-Pliego conozcan más libros que Peña-Nieto. Pero sí tienen más dinero qué él.

Abajo, unos ejemplos:

1) Un hombre se “confiesa” drogadicto y homosexual. ¿Por qué se tendría que confesar de algo común y normal? ¿Por qué nos interesaría nosotros saberlo -si no por morbosidad-? si es para apoyarlo ¿Por qué no nos dan el micrófono a todos para hacer catarsis públicas?

 

 

2) Loret de Mola recuerda los momentos divertidos que compartieron dos mujeres a quienes han despedido del noticiero, básicamente porque a una de ellas la filmaron teniendo sexo, precisamente, con Loret de Mola. ¡¡¿Eso qué chingados le tiene que interesar a la gente?!!

 

 

3) Se nos informa que personas que protestan han vuelto la ciudad de México “Desmadrópolis” lapidándolos inclementemente a base de puras ad hominems. ¿Por qué están en las calles? Ni lo mencionan.

 

 

Lo ejemplos podrían seguir ad infinitum. Pero confío en que la idea se entienda…

Un abrazo.

Podría escribir decenas, cientos de palabras que describieran la singular sensación que se tiene frente a la consciencia del erotismo que se vislumbra próximo. Escribir que es una especie de golpe substancial en las entrañas, una elevación clara de niveles de algún líquido por todos desconocido y que nos lleva a tener reacciones y pensamientos por todos conocidos, prácticas políticas (entre dos o más personas) o ensimismadas (uno con uno mismo) por todos realizadas.

Podría también decir que lo erótico es anhelo y ensueño. Que es consuelo de la soledad. Plasmar con las palabras adecuadas el asombro que causa a los observadores la imagen, sensible o fantasiosa, del genital e in extenso de la piel del ajeno que nos enseña lo que normalmente se esconde.

Podría hacer analogías que describieran la relación que hay entre el erotismo y el ejercicio de la libertad. Narrar la extraña sensación que se percibe del saberse visto en estado de desnudez por un ojo nuevo del sexo preferido. De la esperanza que conlleva esa sensación de terminar gratificando la carne con la expulsión y reciprocidad de humores internos. Podría hablar del peculiar aroma a sexo que envuelve el estudio, a veces el cuarto con cama, del artista y el sujeto plasmado en la obra… en la imaginación de ambos.

Podría también describir las preguntas que inundan la cabeza del modelo y del artista y que giran en torno a si se dará la oportunidad de saltar al abismo o si se deberá empujar a ese otro frente al uno.

Y, finalmente, podría describir como a veces las fantasías se realizan con los cuerpos sudorosos y voluptuosos en un generoso acto sexual, sofocante y delirante.

¿Pero para que hablar sobre todo eso, cuando una imagen erótica vale más que sus mil correspondientes palabras?

Galería erótica 2a. Parte…

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Lo dije hace unas entradas y no puedo sino repetirlo. La pasión que domina a toda persona que ame el rock pesado es la euforia

La adrenalina recorre la carne a través de las arterias exacerbando los sentidos cuando las notas distorsionadas de una guitarra eléctrica chocan contra nosotros.

Spiritual Beggars lo sabe:

The sun is high and so am I
The plant in the hole starts to rise
Thoughts of the moon rotating in the room
I’m floating down a river without you
Smoke me baby, boil my soul
Let your wet pieces warm my bones
Ocean wide smell of freedom
Ocean wide taste of joy
I’m thirsting for euphoria!!

Qué toquín el de anoche. Íntimo y realimentador para quienes asistimos como escuchas y para los músicos que, viniendo de la flemática Europa, se sorprenden y sonríen mientras los cientos de metaleros mexicanos cantamos sin parar cada una de sus rolas. De la más vieja a la más nueva. Como en los viejos tiempos, los de Tlanepantla, Pantitlán y Lomas Verdes pero con un excelente sonido que permitía distinguir cada nota, cada redoble, cada acorde del melotrón.

Hombres viejos con almas jóvenes y no al revés…

Abajo, galería de fotos.

¡¡¡Spiritual Beggars!!!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Y, para continuar… 

 

La galería de Motorhead…

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Esta entrada es una que habla no sólo de Rock y su subgénero el metal. No es una entrada que habla sólo sobre los dos festivales más importantes que se han hecho de este género en la historia de México hasta el momento. No narra sólo los hechos en, frente y tras los escenarios…

Esta entrada habla, además de todo eso y principalmente, de la identidad psicológico-emocional que son el Rock & Roll y el Heavy Metal.

Sólo de esa manera, sólo motivado por la adrenalina y por la emoción que genera el saberse parte de una comunidad, parte de una hermandad identitaria puede resistirse tener que vender discos, pedir prestado o empeñar algún objeto más o menos querido para poder comprar los boletos, el brutal esfuerzo físico que representan 4 días sin parar de viaje en carretera, sol inclemente tapatío, kilos de polvo en la garganta, sudor copioso, sed, mala alimentación, andar sin parar por los cinco kilometros cuadrados del VFG -lugar del evento-.

Todas esas cosas de las que sabes que hablo, pues también estuviste allí (búscate en la sección de fotos anecdóticas, si no te ves y sabes que te tomé foto, contáctame y la publico o te la mando). Así es, ante todo, somos rockeros. Y no estamos solos en el mundo. Estamos con nosotros.

Más fotos en mi facebook. si no estás aquí, búscate allí también.

Y esto es lo que pasó…

De los grupos…

Lo más impactante de estos festivales, fue su line-up. El Force Fest, versión resumida del Hell & Heaven, trajo una buena mezcla, lo que se consideró lo más representativo, para todos los gustos metaleros. El line-up de bandas del Hell & Heaven: devastador. Grupos traídos de ambos lados del Atlántico, todos ellos de extraordinaria calidad. Incluyendo los mexicanos, le pese a quien le pese.

Los cinco mejores grupos extranjeros en orden ascendente…

  • 5.- DDLM. Una refrescante sorpresa. Si he de ser honesto, ni siquiera sabía que existían. Creo vagamente haber recordado a alguien mencionándolos hace mucho tiempo sin que me interesara el comentario. En vivo son extraordinarios. Con Lorena de Valencia como front-woman, Día de los Muertos tiene una presencia asombrosa en el escenario. Sexistas y machistas como podemos llegar a ser estúpidamente los metaleros (bueno, los hombres en general, pues), DDLM demuestra que nunca demeritará tener una mujer que cante tan bien como Lorena al frente de la banda. Nada de falsas vocecitas de princesa y falsetes que dan risa. Lorena tiene actitud y una voz clásica de grind, gracias a su feminidad, que prenden de inmediato. Bella, cabrona y talentosa. Otro prejuicio que rompe esta banda es el de la imposibilidad latina de hacer buen rock: Andres Jaramillo y Adrian Villanueva (Guitarras), Alejandro Corredor (Bajo) y Alfonso Pinzon (Batería), todos evidentemente de origen latino (y algunos mismos tapatíos), vienen a su tierra y, contradiciendo la Biblia, como debe de ser en cualquier metalero, se vuelven profetas en su tierra. ¡Bandota!
  • 5 (tied).- Sodom. Al contrario de lo dicho anterior, Sodom es un clásico y como tal nunca defrauda y se queda un regusto digno de cerveza alemana. Sólo rolas de antaño: Sodomy and Lust, Outbrake of Evil, AGENT ORANGE, The Saw is the Law, Blasphemer… y la mejor: REMEMBER THE FALLEN. Todo esto aderezado con una lluvia de polvo que parecía que había caído el meteorito que dicen extinguió a los dinosaurios.
  • 4. Municipal Waste. El thrash metal (con H, por favor, que es de azote, no de basura) está de regreso en la escena metalera y lo está con todo. Bendito sea el Diablo. Municipal Waste y sus pegajosos, sabrosos, machacantes riffs y letras irreverentes. Tocar rolas cortas les permite ofrecer al público una enorme cantidad de rolas y machaca. Su presencia en el escenario y frente a las cámaras, de entrega. Aguantaron la polvareda con todos los huevos del mundo. ¿Cómo le habrá quedado la garganta a Tony Foresta?. Su mejor rola, por supuesto, Authority Attack.
  • 3.- Anthrax. “Somos Anthrax. ¿Necesitaríamos más?” Así fue como respondió Scott Ian a mi pregunta en la rueda de prensa respecto a si después de tantas visitas a México podríamos esperar alguna sorpresa en su set. “No hay sorpresas, sólo hay devastación de Thrash”. Sin embargo, no cumplió. Sí hubo algo diferente, en realidad dos cosas: Tocaron I am the Man, rola que nunca puede dejar de sacar de onda a la audiencia por su cross-over con rap, sobre todo a los chavillos que probablemente nunca la habían oído (a mí en lo personal y por ser de criterio amplio, me encanta. Así que la canté -hasta donde pude, pues la garganta ya no podía más y apenas era el primer día-); la segunda cosa inesperada: el intro de Reign in Blood in memoriam a Jeff Hanneman. El Slam allí hubiera sido la envidia de los californianos en el Big Four: fue un verdadero latigazo veloz, contundente.
  • 2.- Motorhead. “We are Motorhead and we play rock & roll!!“, dice clásicamente Lemmy. La gente se enardece. Saca fuerzas de flaqueza. Es el último grupo después de 48 horas de nuestro propio Metal Journey. Ya sin dinero, exhaustos, roncos, llenos de flemas en la garganta y la nariz, los fans provenientes de todo México y algunos de centro América, cantan y bailan sin parar. Riff clásicos. Lemmy es misterioso. Nunca va hasta el frente del escenario. Como el Dios que es, se vislumbra, pero no se deja ver. Todo un reto para los fotógrafos. Su voz, rasposa no se acaba a pesar de sus 72 años. Metropolis, Over the Top, The One to Sing the Blues, Killed by Death, Ace of Spades, Overkill… todas, todas, quedan debiendo rolas. No puede ser de otra manera. Tendrían que tocar toda la noche. Las más extrañadas: Orgasmatron, Iron fist.
  • 1.- Suicidal Tendencies.- Yo no me ando con mamadas. No sigo los lugares comunes. Digo mi opinión. Motorhead devastó, sin duda. Anthrax lo mismo. Pero Suicidal Tendenecies fueron algo que en este festival se cocinó aparte. Eran un grupo que estaba en deuda con México, pues nunca vinieron en su esplendor (No me digas que Motorhead tampoco, pues si lo hubieran hecho ni tú ni yo ni nadie hubiera ido, pues apenas estábamos naciendo todos). Suicidal Tendencies es un grupo que, sé que no hablo sólo, nos ayudo a muchos hoy en día cuarenteenagers a aguantar la adolescencia con todas sus broncas, con todas sus injusticias, con toda la represión e imbecilidad que padece. Mientras sonaba su canción abridora, You can’t bring me Down, se me venía a la mente los recuerdos: Mi padre gritándome; mis maestros regañándome y queriendo quebrar mi voluntad como a un animal, queriendo alinearme; la chota basculeándome por traer el pelo largo, trepándote a la julia por “ser rocker” (sic, que cita a un policía que me quería trepar; sic que sabe que tú también lo viviste, y si no, es porque nosotros lo vivimos, pero resistimos y no morimos y rompimos tabúes y barreras y aquí seguimos. Sí, gracias a la voluntad de las generaciones del pasado los jóvenes del presente gozan de más libertades); la imagen de mi persona, 23 años más joven, llegando lloroso y furioso a mi cuarto, tomando el Lights.. Camera… Revolution! escuchando justo esa rola y sintiendo que era mi deber, como metalero, resistir, comprendiendo que el que quiere ser diferente tiene que pagar el precio: la exclusión, la opresión, la soledad… pero vale la pena, se abre brecha y uno se vuelve más fuerte. El que no aguantó, era poser. Send me your Money!, Psycho Vision!, Institutionalied!, Pledge your Alliegance y, sorpresivamente (pues no la tocaron en el Force Fest), How will I laugh tomorrow? y los recuerdos vuelven de nuevo a la mente…

Lo destacable nacional…

  • Wrecker, Here comes the Kraken, Intoxxxicated.- Lo mejor que hay en el metal nacional junto con los ausentes Maligno y Dirty Woman (siento el autoguayabazo, pero como lo dije, no tengo pelos en la lengua, es la neta). Componen bien, ejecutan bien, tienen presencia en el escenario, sus riffs, solos, letras. El metal nacional ha dejado de sonar panchito.
  • Ivan Nieblas (El Patas).- La escena de metal y rock nacional, hoy por hoy, está dirigida por este señor. Lo crean o no. Ninguna figura pública tiene en México en este momento tanta ascendencia sobre el gusto popular como el Patas. Piénsenlo bien: Organizó todo el movimiento para exigir a los promotores que viniera Motorhead desde hace ya más de un año. ¿Resultado? vino Motorhead. Organizó todo el movimiento para que viniera Black Sabbath. ¿Resultado? Viene Black Sabbath. ¿Qué me dicen? ¿Que era de esperarse que viniera? ¿Que igual hubiera pasado? Sólo apunto tres cosas: 1. Motorhead YA había venido y ni quien fuera a verlos. Esta vez Motorhead causó expectación tras una campaña de apoyo comenzada por el Patas a un punto que, cuando por fin se concretó, la gente se puso eufórica; 2. Estando conmigo en la sala de prensa, lo mandaron llamar: Tú, por acá no; tú te vas a los camerinos con Lemmy. Eso no pasa sólo porque sí; 3. Black Overdrive, grupo de Stoner del Patas, a pesar de tener una corta carrera y no tener aún disco oficial, se apuntala como uno de los favoritos en el gusto de la gente. ¿Los vieron en vivo en horario casi estelar en el Hell and Heaven? La presencia en el escenario del Patas es la de un rocker cabrón. Allí están las fotos más abajo para comprobarlo. Sí, es cierto que tenemos años de conocernos y que es mi gran amigo, pero soy crítico y objetivo. Cuando la caga se lo digo; cuando se clava con alguna mujer gandalla, se lo encaro; cuando se pasa de verga, se lo reclamo. Tal y como resalto su gran labor por el rock en México, la neta.

Lo criticable…

No todo es miel sobre hojuelas. La objetividad resulta de hablar sobre lo bueno y lo malo (y viceversa, dedicada a los que sólo critican todo en la vida y no pueden ser felices). Hubo, como todo evento en México, muchas cosas que no resultaron y que DEBEN mejorar en aras de llegar a la altura de los festivales de Europa, tierra del Metal (“In the United States everything is gone, there’s nothing for Metal there” Palabras que me compartió Tony Lazar guitarro fundador de Vital Remains). Los hermanos guerrero deben de tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • Una mejor capacitación de los miembros del staff de seguridad. permite un mejor desempeño del festival. La verdad l@s chicqs de seguridad se portaron en todo momento muy amables con los asistentes, pero cualquier pequeño choro y lo dejaban acceder a uno a donde fuera. Eso, claro, es algo muy bueno para quien sabe aprovecharse de ello, pero no lo es para las bandas que ven su catering siendo devorado por toda la bola de reporteros, amigos del rock, secres, etc -y con obvias razones, pues no nos daban ni agua -lo anterior es consecuencia de esto-) con la molestia que ello les ocasiona.
  • El lugar del evento. Mucho más grande que la ocasión anterior, pero sin sombra (excepto para los “VIP’s” -en realidad no son más importantes que nadie, sólo tienen más varo-) frente a un sol que no sucumbió en todo el fin de semana. Resultado: insolaciones al por mayor (rápidamente atendidas por los paramédicos -aquí sí bien-).
  • El lugar del evento bis. El lugar parecía sacado de Pedro Páramo de Juan Rulfo (“En la reverberación del sol, la llanura parecía una laguna transparente, deshecha en vapores por donde se traslucía un horizonte gris. Y más allá, una línea de montañas. Y todavía más allá, la más remota lejanía.” Op. cit.) . Seco como la chingada, el polvo no dejó de levantarse TODO EL FIN DE SEMANA a ritmo del slam. Las bandas mismas padecieron esto. Parecía como si en todos los escenarios hubiera hielo seco. Eso, claro, auemntó el placer de los juegos de luces, pero ese no es el chiste. 48 horas después del fin del festival, apenas siento mis poros respirar de nuevo y no es una hipérbole. ¿Cómo se soluciona esto? Igual que en Wacken: Háganlo sí en un rancho, pero en uno con pasto.
  • El sonido con Dokken. Tras más de veinte años de esperarlos, por fin los vi tocar. No sé cuánto tiempo vaya a pasar para que los pueda ESCUCHAR TOCAR.

Una opinión final…

Fue un festival cabrón. Cabrón en todos los sentidos. Chingón, al tiempo que una chinga. Para TODOS, ¿A poco creen que los hermanos Guerrero y el Chico Migraña (en el Force Fest) no estaban estresados, madreados, exhaustos, preocupados, de aquí para allá, PERO también orgullosos, contentos, alegres, sabiéndose como son: cruciales en la escena del metal mexicano?

El Hell and Heaven y el Force Fest son festivales que no deben morir nunca. Con todos sus áreas de mejora, justamente sólo pueden llegar a ser lo más perfectos posibles por medio de su continua realización. Promotores, bandas, staff, reporteros, y fans asistentes, tenemos la obligación de poner nuestro grano de arena cada vez mayor cualitativa y cuantitativamente, para que el Metal SIGA CRECIENDO, SIGA VIVO en México, nación que muy bien debe sentirse orgullosa por ser claramente el espacio del Metal en esta América del Norte. Las mismas bandas asistentes provenientes del gabacho, al sentirse eufóricas, característica del metalero, lo compartían sin parar. ¡¡¡EN MÉXICO, EL METAL NUNCA MUERE!!!

Galería 1 (Bandas Extranjeras)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Galería 2 (Bandas Nacionales)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Galería 3: Anecdotario (¡Búscate!)

Bonus… ¡¡¡Slaaaaam!!!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Sólo para ir reporteando gráficamente, un pequeño adelanto de lo mucho que está por venir…. fotos, reseñas y más del Hell & Heaven 2013…

¡¡El rock lo es todo!!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Para quien ha estado siempre partido en dos, como yo lo he estado toda la vida, tener una identidad no es nada sencillo. En el humano, la identidad es la llave de la puerta que da al sentido de la vida. En un mundo de infinita variedad, de infinitos modos de existencia, de infinitas culturas, tener identidad da certeza.

El Rock, así con mayúsculas, me dio la mía. Lutz Alexander Keferstein, es rocker. Un rocker al que le gusta leer filosofía y pretende hacerla; un rocker que disfruta del futbol americano y que le va a los Delfines de Miami; un rocker que come de la academia; un rocker con compromiso social; un rocker mitad alemán, mitad mexicano. Pero ante todo, como se observa, antes que cualquier cosa, lo que le ha dado siempre sentido a mi vida es la pasión que siento por la música, por el Rock. Pesado.

El Rock, a lo largo de tantos años me lo ha dado todo: amigos, labor, viajes, amantes y hasta pareja. Gracias al Rock soporté el quiebre que implica la adolescencia y me daba fuerza para seguir, para aguantar la fragmentación del mundo que significa saberse engañado por las mentiras que se les cuentan a los infantes, para aguantar la imposición de las autoridades que buscan quebrarle a uno la voluntad, la personalidad y la autonomía. Al Rock le debo mucho. Al Rock le debo lo que soy.

Constantemente me preguntaba si algún día el Rock dejaría de producirse. Me daba pavor pensar que así pudiera ocurrir. Me imaginaba un mundo sin rock y sentía escalofríos. Me angustiaba. No es hipérbole. Me angustiaba como uno lo hace cuando tiene algo que ama y piensa en la posibilidad de que algún día se vaya, lo abandone, muera.

Mi amor por el Rock, me ha permitido desde los 12 años asistir a un sinnúmero de conciertos. El primero al que fui, fue el de Opus (Life is life) en la Plaza México. Me ha tocado ver de todo y a todos los grupos en quienes pudieran pensar. Black Sabbath (con Bill Ward en Milton Keys, UK), el ya extinto Dinamo Metal Fest en Eindhoven (edición de 1999 y 2000 -chequen las bandas que asistieron, impresionante-), el Big Four en Indio, California, al lado de mi gran amigo el Patas (AKA Iván Nieblas -chequen su blog: Http://elpatas.net). ¿Por qué cuento esto? Bueno, pues porque en México está ya ocurriendo lo inusitado: El Rock ha prevalecido, tras mucha lucha, mucho trabajo, muchos obstáculos internos y externos. El Rock, por fin, tiene plena cabida en este país donde he decidido vivir. Y lo celebro.

Ha sido mucha gente la que ha trabajado en ello desde todos los frentes. La escena, los fans, que nunca hemos desistido, sin importar las prohibiciones de los padres, la sociedad y los gobiernos conservadores, las rupturas de corazón, el desempleo, el matrimonio, la búsqueda y pérdida y nueva búsqueda de empleo, la paternidad, los kilos y las canas de más, las tocadas chafas, las razzias de la policía, lo que la vida implica. Allí hemos estado siempre. Sin Rock, lo demás no importa, pues sin Rock, para el rocker, no hay vida.

Pero hay otra trinchera de resistencia. Desde Edge Entertainment y CHAS en la década de los 80’s, Dilemma en los 90´s, Eyescream en los 2000’s y a partir de hace unos años, Hell&Heaven e Infinity Prods, y durante todo ese tiempo, el mismo  OCESA (con todo y lo que a algunos nos pueda incomodar su enorme poder de determinación, también ha sido fundamental en la consolidación de la escena Rock en México, aunque su finalidad no sea necesariamente la que tienen las promotoras que mencioné antes, quienes fueron fundadas por rockers y metaleros que sienten amor por el rock y el metal). Siendo honestos, críticos, pero también objetivos y justos con ellos, los promotores, con todo lo que se les pudiera echar en cara siempre de manera sólo subjetiva, han hecho lo que se tenía que hacer para quebrar los obstáculos al Rock en este país de baladas, rancheras, norteñas y guaracha (no offense meant). Gracias a ellos, nos guste admitirlo o no, los conozcamos personalmente o no, seamos sus viejos amigos o viejos rivales (algo muy típico de la cultura mexicana que se mueve mucho por envidias, amiguismos y conectes), el Rock en México está plenamente consolidado. Si antes iba uno a todos los toquines, en tanto que había un evento al mes (y nos sentíamos felices los mismos 500-2000 humanos que siempre nos veíamos, por ser siempre los mismos), hoy en día es imposible ir a todos, pues han logrado con gran trabajo, esfuerzo, argucias, habilidad y, ahora me entero, en ocasiones con su propia libertad y vida en riesgo, presentar una oferta de conciertos prácticamente de primer mundo. Hoy en día vienen todos y poco a poco se han ido saldando cuentas históricas con la nación rockera de México.

¿Cuándo hubiéramos soñado en 1990 los proto-metaleros mexicanos tener en UN mismo festival a Motorhead -la banda más rockera que he visto en mi vida-: http://www.elpatas.net/17215-motorhead-en-berlin/ , AnthraxTestament y Suicidal Tendencies (una de las deudas históricas a las que me refiero) en un mismo evento? A eso hay  que sumarle a Haggard y Moonspell, sin duda bandas favoritas de una gran cantidad de metaleros más jóvenes que nosotros los ya “ruckers”; y, finalmente, Pinhead, enigmático grupo del que no se sabe mucho aún, pero cuyo album se llama The End of Life. El Force Fest en el Palacio de los Rebotes nos va a dar eso el 17 de mayo y el Hell & Heaven otros 20-30 grupos más (¡¡!!) en Guadalajara sóli un día después. El costo pecuniario es elevado sin duda. Sin embargo, eso es más producto del conservadurismo de las empresas que siguen sin patrocinar el Rock pesado cuantitativamente al mismo nivel que con el que patrocinan eventos de otros géneros, que de una actitud rapaz de los promotores.

Hoy hay ya eventos para todos los gustos: Stoners (Spiritual Beggars el 25 en el Cerdo Violador), Hards (Love Drive -ex-integrantes de Scorpions tocando LAS CHIDAS de su antigua banda- el 14 de junio en el Salón Cuervo) y una cantidad de etcéteras impresionantes e imposibles de mencionar por el momento.

El Rock se ha impuesto con esfuerzo contra todo. Porque el Rock no es sólo música, es actitud.

Con todo esto, me pregunto por la significación en la vida del público, principalmente en la de los adolescentes, que tendrá esta penetración lograda en el mercado mexicano. Si es tan fuerte como en la mía, mis temores eran infundados. El Rock tendrá vida hasta después de mi muerte.

No, no es un cliché, no es ya más una consigna que se refería mayoritariamente a un deseo que a una confianza, hoy más que nunca, se tiene que tener claro…

Rock (& Metal) never dieeeeeesssss!!!!!