Archivos de la categoría ‘Lato y Stricto’

Va la clase en la que analizamos 1984 y la posible aplicabilidad de su trama al avida política contemporánea.

La clase está dividida en dos partes. ¡Échenselas!

Comenten y difundan…

Aquí la segunda parte:

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Único. De música, política y profecías…

¿Cómo podrían en México ser las siguientes palabras algo menos que una profecía?

“This long hand that breaks our backs
Still casting shadows on all that we see
Unjustified mercy killing is just a feeling
To keep our numbers from being free

Prison for praise is not worth thinking
Sin is still in and our ballots also shrinking
So unleash the dogs the only solution
Forgive and forget, fuck no I’m talking about a revolution!!”

Eso cantamos a coro anoche, mientras Reed Mullin, desde su batería hacía la voz líder.

22 años pasaron, pero Corrosion of Conformity, el grupo que nos recuerda lo vulgar e indigno que es el dejarse pisotear por un sistema político, volviera al país donde, precisamente, los políticos y empresarios basura (los que lo sean, no va para todos) intentan pisotearnos sin parar.

Si las cosas siguen así, tal vez haya quien lleve a la práctica, nuevas personas, inclusive aquellas que son hoy pacíficos ciudadanos, lo que hoy sólo son gritos desgarrados que suenan…

Next time we’re voting with a bullet!!!

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Y ahora, cortesía de este su blog, el link a la Corrosión de la Conformidad… Corrosion of Conformity’s VOTE WITH A BULLET!!!

I. El pasado inmediato es irrelevante, el pasado lejano readquiere sentido.

 

¿Tendría sentido hablar de la tercera parte, el tercer día del Graspop Metal Meeting tras casi un mes y medio de su suceso? Si este blog fuera exclusivamente reporteril, probablemente no, pues la información del espectáculo, al atenerse a los modos del marketeo, de lo sensacional, se entiende poco comercial cuando no se “informa” al instante.

Pero este espacio es un espacio mío y de quienes lo comparten sabiendo que en él se encuentra algo más que información y expectación. En él se encuentra el vínculo comunicativo que nos acerca, aun sin saberlo, sin conocer nuestras identidades, en un mundo habitado por extraños.

La historia se hace narrándola y su importancia trascendental se conoce sólo a través del tiempo.

Sí, hablar de lo último que viví en los bosques de Bélgica tiene relevancia porque no es hablar de un evento ocurrido, sino de un evento ocurrido en la vida de una persona que comparte de sí contigo que me lees. De tal manera, compartir lo que ha ocurrido haya pasado un día o hayan pasado siglos sigue siendo tan emocionante para quien tiene el corazón abierto a la vida del Otro. Si no, que le pregunten a Bruce Dickinson y Iron Maiden y los temas de sus canciones…

 

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II.- Gente normal frente a gente normal…

 

Si hiciéramos a un lado la actuación de Down y de la que ya hablé en su momento, este domingo fue el día del placer. Placer auditivo, placer psicológico, placer y placer.

Levantarme temprano para poder tomar una ducha tras días de baños vaqueros más parecidos a curas naturistas de frotaciones que al correr del agua sobre la piel que purifica. Levantarme temprano sólo para enterarme que hay que pagar dos euros por usar las duchas. Evoco a Dave Mustaine y Megadeth con su rola en el Soundtrack the Schocker. Go to hell! Ya me bañaré en Lovaina a mi regreso. Voy al pueblo por viandas de nueva cuenta y a preguntar donde podré imprimir mi boleto de tren de regreso. Graspop es una comunidad tan pequeña que no hay un sólo café internet. Eso no pasa en México, pienso, mientras evoco las imágenes de Huautla de Jiménez, Oaxaca, pueblo de la sierra y su café internet: El hongo. Al final, tuve, como el futuro me lo diría a cada momento en este viaje, que comprar mi boleto de vuelta ¿Cómo puede uno pagar por volver y no mejor quedarse gratis?

Regreso y entro en los terrenos del Metal Meeting. Me dirijo al escenario que será la primera parte del día el lugar que me cobije del extenuante sol que hace en Bélgica: El Metal Dome. Es el día del rock para mariguanos, del rock que sí es rock, del rock con actitud, con presencia y cuerpo, del rock que llena el espacio e inflama los pulmones y las vísceras, es el día del Rock Stoner. El único género en el que me interesa participar activamente como miembro de una banda. Evoco la que solía tener, Dirty Woman. El ego, la soberbia y la altura que se vislumbra desde una moneda de veinte centavos, cuando por fin se ha podido subir a ella, no son amigos de la música. Dirty Woman, mi amada, mi mujer, mi mujer sucia, ahora sólo vive en los recuerdos. Me imagino que hubiéramos podido estar allí algún día. Pero entonces los acordes que provienen de las guitarras de los británicos Heaven’s Basement me despiertan del ensoñamiento. no, ellos no son stoner todavía, pero si he de escoger entre Speed Metal de dragones y Black Metal diablos del bosque (Winterfylleth), prefiero lo que tiene armonías. Tras algunas rolas que no encuentro particularmente maravillosas, se me acerca con cierta desesperación un chico: “Tú tienes cámara, por favor, súbete al escenario y tómanos fotos”. Es un roadie de Heaven’s Basement, grupo que aunque de buen calibre es evidente que aún hacen sus pininos y no estaban preparados para la extraordinaria recepción de los belgas. El Metal Dome está a reventar. Unas dos mil personas abarrotan el espacio y los integrantes de la banda no lo pueden creer, pero lo quieren recordar. Me subo al escenario. Capturo algunos momentos. Me dan  su contacto para que les comparta las fotos posteriormente.

 

 

Llega Bullet. Heavy Metal clásico. Se escucha la influencia de la NWBHM. Dan ganas de mover la cabeza y cantar los coros. Los escucho y pienso: “Los belgas devuelven carteras. ¿Y si alguien se encontró mi celular y lo regresó? Decido ir al stand de objetos perdidos: Efectivamente, los belgas son el pueblo más honesto que he conocido. Mi celular fue entregado. Madreado por las patadas del Slam y sin jalar, pero lo de menos será repararlo. Aquí esta ahora a mi lado. Recojo botellas de coca-cola (no, no me paga por decir su marca), por cada 24 te dan un producto. La consciencia ecológica y las buenas costumbres nos las integran a los metaleros por medio del estímulo positivo. Un encendedor (que después regalé en Berlín) y un parche conmemorativo, son buena paga por ayudar a mantener limpio el lugar del concierto.

Basta. Es hora de ver a Red Fang. Barbas largas, cabello poco aseado, guitarras densas, bajo grave, voces roncas, camisas de cuadros, red necks. Sí, es stoner. No traen roadies. Ellos mismos hacen su sound check, como en México lo hacemos todos. Gente normal haciendo lo que aman para gente normal que ama lo que hacen. Eso es el rock. No poses. Vida intensa. Exuberancia auditiva y pectoral. El metal, más si es stoner, se escucha con el pecho, que vibra con sus tonos graves.  Sigue The Sword.

 

 

Pero antes… una breve pausa erótica. Vaqueritas que venden cáncer mueven sus caderas y esbeltos glúteos para el deleite de los sexistas metaleros. En primera fila, les tomo fotos y dejo volar mi imaginación lúbrica y nada serena.

 

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La espada es lo primero que verídicamente espero en el día. Hace años, cuando tocaron en la Ciudad de México, los encontré plenamente contundentes y convincentes. La tercera rola hace para mí su presentación: Three Witches. Tres brujas conocerás en el camino hacia tu destino, la primera te amará, la segunda te engañará y la tercera te enseñará el camino. Cuánto quisiera creer en lo profético de estas palabras de The Sword. Pero cuento mis brujas y pienso en la historia de mi vida y me doy cuenta de que la primera no me amó, de que todas me han engañado, que ya son muchas más que tres y que sigo sin encontrar el camino… Mientras escucho y coreo las canciones me abrazó con un reportero de la India que hace cobertura política, pero que como las miles de almas allí presentes y esparcidas las hectáreas del local se une a los cantos y las notas del rock para pachecos. Se las sabe todas. How heavy the Axis, Veil of Isis. ¿Que qué, que qué? Un cover de ZZ-Top: Cheap sun glasses (Fenomenal, absolutamente fenomenal), Oh, YEAH!!

¿Cómo se puede sentir euforia sin parar? Sal a la calle y sabrás.

 

 

Newsted, In flames, Epica, Karma to burn. Lo siento, me lo tengo que perder todo. Quiero mi lugar hasta adelante para ver por primera vez a Ghost y su reverendo satánico. Son un grupazo. Escenografía magnifica, luces moradas, ambiente de iglesia. Salen los monjes, sólo negrura. No se mueven, sólo tocan. Entra una calavera en escena, túnica, birrete y cetro. Son buenos, pero su concepto ceremonioso y sarcásticamente eclesiástico evitan que las personas podamos mover la cabeza, desaforarnos, empujarnos, gritar y cantar. Es, literalmente, una misa de rock que invoca al amo de las sombras: Infestissumam, Per Aspera ad inferi… Elizabeth! La reina zombie (Zombie Queen) se vuelca en un Ritual. Son buenos, pero mi imposibilidad para bailar y golpear cuerpos me deja con un sabor algo parecido al vacío.

 

 

Me tengo que salir unos momentos antes de que el fantasma termine su actuación, pues hay que conseguir lugar hasta adelante para ver a una de mis tres bandas favoritas de la historia: Iron Maiden con su enorme vocalista, Bruce Dickinson, mi modelo humano a seguir. Inútil hablar más de todas las bondades que este señor tiene en su vida. Es un genio, el Leonardo da Vinci de los tiempos modernos. Baste decir que se puede dar una clase de historia a nivel bachillerato usando sólo canciones de Iron Maiden. La dama de hierro viene con la gira del Seventh Son… ¿Se puede pedir algo más? Claro, tocan las que nos toca mirar siempre: 2 minutes to midnight, Afraid to shoot strangers, The trooper, Number of the Beast, Fear of the Dark, Iron Maiden, Aces high y Run to the Hills. ¿Pero que normalmente no incluyan en sus setlists? Bueno, ¿pues qué tal una probada de Can I play with madness, The prisoner, Wasted years, Moonchild, Phantom of the Opera, Seventh son of a seventh son, The Clarivoyant y The Evil that men do? Sencillamente maravillosos. los veo, canto con ellos, quisiera ser Bruce Dickinson, tener la posibilidad de saltar, correr por el escenario escuchando a cientos de miles de personas cantar las letras que han salido de mi cerebro y de mi cultura. Han trascendido el tiempo y el espacio. Son, lo sabemos, sencillamente, Iron Maiden.

 

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La noche ha caído ya y entonces hay que correr a la última etapa: Decidir entre Testament y King Diamond. Miento, no hay nada que decidir. King Diamond se convierte en un evento necesario. ¿Cómo perderme los falsetes de un danés-texano acompañados por las guitarras de Andy Laroque quien grabó con Chuck Schuldiner el mejor album en la historia del Death Metal: Individual thought patterns? El Marquee 1 plenamente decorado. The candle. Welcome home (adiós batería de la cámara, sólo alcancé a tomar a la abuela y ni siquiera pude dejar huella del asesinato de Missy, la Lotita del gore y del metal). Me doy cuenta de que King Diamond juega con el erotismo pedofílico, sus letras son en un 90% relativas a abusos sexuales y asesinatos de niñas. No, no lo había notado antes. ¿Me espanto? No, no lo hago. Si hay novelas de terror, también puede haber música de terror (parafraseando a Ozzy). Sleepless nights, Come to the Sabbath (Cover de Mercyful Fate), Eye of the Witch. Muchas más… su maquillaje, sus luces, su bailarina, su modelo, es ópera, Mozart se sentiría orgulloso, lo sé. Verdi no lo sé, pero Mozart, pueden apostar que le dedicaría algunas obras (manuales) a los jóvenes senos de Abigail

 

 

III. Epílogo I.

 

Todo se acaba pero se queda en mi memoria para siempre. La prueba son estas palabras escritas con tanta intensidad semanas después al término del viaje de mi vida. Si no estuviera por allí la policía de las emociones, esa que confunde la felicidad intensa y su ofrecimiento a la gente con arrogancia y presunción, con egoísmo, narraría tantas y tantas cosas más. Pero para ello tal vez hubiera que escribir una novela y adjudicarle lo vivido en la carne propia a un personaje que no sería sino yo mismo, con un nombre falso y poder decir frente a los reclamos: No fui yo, es solo mi imaginación (que recuerda lo vivido… que recuerda lo vivido…)

 

IV. Epílogo II

 

Sí, los metaleros somos gente común haciendo cosas extraordinarias para gente extraordinaria que se niega a ser común viviendo en nuestra propia comunidad. Somos metaleros, somos rockers. Sí, nos peleamos, sí hay competencia entre nosotros, sí, tenemos relaciones muy pasionales, pero al final, pase lo que pase, somos comunidad, somos identidad, juntos abrimos nuestro espacio, separados lo perdemos… somo metaleros y esto que sigue es mi homenaje a ellos…

 

In union we stand!!

 

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El párrafo 5° del artículo Primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece contundentemente que:

Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”.

Las antiguamente llamadas garantías individuales, concepto ampliamente rebasado, hoy reconocidos como Derechos Humanos (la diferencia es que la fuente de la obligación el Estado a respetar las libertades políticas, derechos económicos y sociales no es el individuo, sino  la identidad con un colectivo universal), están plasmadas en los primeros 29 artículos (cada vez más manoseados y menoscabados) de la base de todo otro ordenamiento jurídico en este país. Estos artículos establecen los derechos fundamentales, los mínimos, que tenemos todos los sujetos en este país, obligando al Estado a no rebasar con sus actuaciones los límites de la vida privada subjetiva.

Así, cuando la Alcalde de Monterrey, Margarita Arellanes, le entrega la llave de la ciudad a “Nuestro Señor Jesucristo” no sólo demuestra su enorme capacidad de imaginación infantil, absolutamente ridícula, si no que es una ignorante de la ley, su incapacidad para interpretarla conforme a su espíritu o su decisión de no respetarla. Lo más probable, diría el logista William of Ockham, es que sea un poco de las tres.

Es ridículo, pues es tanto como entregarle las llaves de la Ciudad a Santa Claus.

Es abusivo, pues, a partir de sus creencias subjetivas, violentando los límites de su representatividad ciudadana, honra a una divinidad en la que no es ni necesario ni obligatorio ni objetivo creer.

Es como si yo, siendo alcalde del D.F., le entregara sus llaves al Cerdo Salvaje de Motorhead.

Es un acto discriminatorio, pues deja de lado las creencias del cada vez mayor número de personas no cristianas en México, Monterrey incluido.

A su vez, el artículo 1° de la LEY DE ASOCIACIONES RELIGIOSAS Y CULTO PUBLICO dice a la letra:

Artículo 1.- La presente Ley, fundada en el principio histórico de la separación del Estado y las iglesias, así como en la Libertad de creencias religiosas, es reglamentaria de las disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de asociaciones, agrupaciones religiosas, iglesias y culto público. (…)

Las convicciones religiosas no eximen en ningún caso del cumplimiento de las leyes del país. Nadie podrá alegar motivos religiosos para evadir las responsabilidades y obligaciones prescritas en las leyes.”

Relacionadamente, el artículo 3° dice:

Artículo 3o. El Estado mexicano es laico. El mismo ejercerá su autoridad sobre toda manifestación religiosa, individual o colectiva, sólo en lo relativo a la observancia de la Constitución, Tratados Internacionales ratificados por México y demás legislación aplicable y la tutela de derechos de terceros.

El Estado no podrá establecer ningún tipo de preferencia o privilegio en favor de religión alguna. Tampoco a favor o en contra de ninguna iglesia ni agrupación religiosa.

Por ello mismo, es obligación de Margarita Arellanes, en respeto a la Constitución y a la Ley mencionada, entregarle ahora las llaves de la ciudad a Krshna, a Chronos, a Zeus/Júpiter, a Odín, a Moisés, a Allah y Mahoma como su interpósita persona,  a Huichilopoxtli, a Quetzalcoatl, a Kukulkan, a la naturaleza, a las leyes de Newton, al Big Bang, a la nada, a Eddie Maiden y a Maradona.

De otra manera y en cumplimiento al artículo 5° de la misma Ley que textualmente dice:

Artículo 5.- Los actos jurídicos que contravengan las disposiciones de esta ley serán nulos de pleno derecho.”,

le exijo a Jesucristo, señor de Margarita Arellanes y definitivamente no mío ni de un gran porcentaje de los ciudadanos mexicanos, que devuelva la llave de la Ciudad de Monterrey. Y ya que eso es imposible pues no se le ha vuelto a ver vivo desde hace 1980 años, lo haga por interpósita persona.

Finalmente y por la prohibición que el artículo 25 de la Ley multimencionada establece:

Artículo 25.- (…)

Las autoridades federales, estatales y municipales no intervendrán en los asuntos internos de las asociaciones religiosas.

Las autoridades antes mencionadas no podrán asistir con carácter oficial a ningún acto religioso de culto público, ni a actividad que tenga motivos o propósitos similares.”

¡¡Le exijo a la alcalde de Monterrey, Margarita Arellanes, su inmediata renuncia y una disculpa pública a todas las personas y comunidades que NO CREEMOS EN que Jeshua ben Joseph, nombre histórico del allí llamado “Jesucristo”, sea Dios encarnado, hijo de Dios o salvador de la humanidad alguno!!

¡Viva Eddie Maiden  y su profeta Adrian Harris!

¡Viva Lucifuego y Juan Brujo!

¡Viva la nada y Jean Paul Sartre!

¡Viva Maradona y el balón que su mano tocó!

(Afirmaciones con la misma validez objetiva, científica y religiosa que las de Margarita Arellanes)

Atestigüe a una Ridícula persona al mando de una ciudad:

 

Al menos los profetas de este señor SÍ EXISTEN

 

Y el de estos, también.

 

-“Pasa. ¿Ya se abrió? ¿Ya entraste?”. Sonó la fresca voz de Paco en el altavoz de su casa.

Subí las escaleras prestando atención a la serie de cuadros de Stan Laurel y Olver Hardy (El Gordo y el Flaco) que tiene a lo largo de una de sus paredes. Esperé unos minutos a que bajara a la sala, mientras Marina, su hija y amiga mía, llamaba para avisarnos que estaba ya en las proximidades.

Nuestra meta final:  el Auditorio Díaz Ramírez en la Universidad Autónoma de Querétaro y unas horas más tarde la Casa del Obrero Queretano a sólo un par de calles de la Plaza de Armas en el centro justo de la capital de ese Estado. Teníamos que estar a las 10:30 de la mañana para una rueda de prensa con los medios de la ciudad que emblemáticamente fusiló, en el Cerro de las Campanas, las aspiraciones imperiales de  aquellos nacionales sin empatía por lo nuestro y de los extranjeros que ingenuamente supusieron podían venir a servirse con la cuchara grande y recibir aplausos a cambio.

Mientras manejaba gratamente sorprendido por no recibir comentario o queja alguna por parte de Paco Taibo II o de Marina debido a mi costumbre de manejar infringiendo el límite de velocidad, escuchaba las historias de Paco en referencia a cada población que pasábamos. “Si viniéramos con un detector de metales, no tendríamos que buscar mucho y encontraríamos restos de la batalla de Calpulapan. Balas, restos de fusiles, platos”; “En el 68, aquí me escondí de los milicos, en San Juan del Río. Pensé, ‘allí nadie te va a buscar’, y tuve razón”. Me doy cuenta de que Paco no sólo narra y cuenta de su vida, sino que pone atención a las propias anécdotas que Marina y  yo vamos compartiendo de lo que vivimos. Pienso cuando escucho todas nuestras voces que las vivencias contadas son la mina de amenidad de la historia.

Las palabras se transmiten no a través del aire, sino a través del humo de cigarrillos que transforman a Paco en un símil del Popocatepetl. Yo, fumador social, le pido uno que otro, pues cada uno de ellos se convierte en mi mente en una anécdota que contaré yo, en algún momento futuro, a quien escuche la narración de mi vida. “¿Cómo puedes ser mi amigo si eres vegetariano?” Me pregunta Taibo II; “Porque te gorreo cigarros”, le respondo.

Llegamos puntualmente al Centro Universitario. Algunos reporteros esperan ya a Paco, al tiempo que descubro las miradas curiosas de algunas alumnas. Lo ven con admiración y timidez. Minutos más tarde, el auditorio se llena hasta que finalmente se desborda. Todos queremos tomarnos la foto con Paco, así que en el podium estamos quienes pusimos el dedo en el renglón para organizar el evento. Gonzalo Guajardo, Blanca Gutiérrez, Gilberto Herrera y quien esto escribe nos vemos rodeando a Taibo II. Paco me dice: “Mira, hay gayola!”. Lleno abajo, lleno arriba. Intentamos calcular. Unas 500 personas de todas las edades (370 adentro del foro, según cifras oficiales, más los que estuvieron en el anexo y los pasillos). Y Paco comienza a narrar… Sabe como llegarle a la gente. Los datos históricos se cruzan con chistes y palabras que provienen de una pensada y sistemática desacralización del manual de Carreño. Sabe cómo llegarle a los miembros de la comunidad queretana. Les habla de sus héroes locales, de esos cuyos nombres están inmortalizados en las calles, pero que invitan al foráneo, como yo, a preguntarse “¿Epigmenio González? Bueno, algo habrá hecho”. Sí, algo hizo, ya me enteré. Un verdadero mártir de la guerra de independencia, quien tras haber caído preso y permanecido así y en condiciones dignas de la moderna prisión de Guantánamo en su equivalente del pasado, el Fuerte de San Diego, llegó tarde a la repartición de honores independentistas siendo doblemente condenado, por sus enemigos, cosa normal, y a su vez por aquellos por quienes peleó, pues el olvido es también condena.

La historia es fundamental en la construcción de una sociedad equitativa, ya que la historia genera identidad y la identidad pertenencia. Los mexicanos somos de nosotros, somos nuestros y nos pertenecemos.

La charla termina y llueven las preguntas. Jóvenes y ancianos. Unos preguntan. Otros comparten. Para todos hay comentario y afabilidad. Fotos, fotos, fotos.

En tres horas más, nuevo encuentro. Esta vez con sindicatos obreros.

A la hora de la comida, hincamos el diente con singular alegría. Gonzalo, Blanca, Marina, Paco, todos charlamos, todos escuchamos. No hay monopolio de la palabra.

A las cuatro, voy corriendo a ver si se echó en orden a andar la segunda parte del taller de Círculos de Reflexión Ciudadana facilitado por Antonio Villegas de los Buzones Ciudadanos. Somos una enorme red de trabajo social para abrir espacios de análisis y generación de emoción que ponga a la gente en movimiento.

Las cinco por fin. La casa del obrero tiene ya unas cien personas esperando. Quince minutos después comienza la segunda intervención de Paco. Narra sus charlas con un taxista de la ciudad. Explica la necesidad de descarar el outsourcing como el desmembramiento del artículo 123 que es. Trabajar al margen de la ley dentro de la ley. Volteo y si en mi cuadro de imagen mental había cien personas, estás ya se multiplicaron por 6 y me sorprendo.

De nuevo las preguntas entusiastas, las participaciones, las propuestas de la sociedad queretana se suceden una a otra como las diminutas, pero poderosísimas, partículas de luz que escapan el campo magnético de un hoyo negro que se creía insalvable. Estamos eufóricos.

Eufóricos por darnos cuenta de que las suposiciones de que Querétaro es un estado tradicionalmente de derecha, priista y panista provienen únicamente de su historia electoral, esa historia tan manoseada, tan hecha a la medida, mientras que hay otra historia yaciendo allí escondida, que se tiene que comenzar a contar y a acrecentar: La historia de  los otros miles de miembros de la sociedad queretana, conscientes y solidarios, empáticos con las realidades de los Otrxs excluidxs y que necesitan de alguien que los escuche primero, de alguien que lleve su mensaje consigo y trabaje de la mano con ellos. Eufóricos por darnos cuenta de que es sólo cuestión de visualizar el hilo conductor que ya nos une a quienes vivimos en Querétaro en lo particular y en México en lo general, pero que como este es un país grande, grande, está holgado para dar libertad de movimiento, dando por ello la apariencia de no estar. Tenemos que visualizarlo desde todos sus cabos y extremos y darle jaloncitos para apretarnos, para unirnos más.

Para unirnos desde nuestra trinchera local en nuestra cotidianidad, pero coordinados y pegaditos en un movimiento mayúsculo en los momentos de mayor simbolismo y necesidad de fuerza social.

Paco habló en sus dos intervenciones del invierno que se nos viene a los mexicanos con las contra-reformas de la derecha egoísta que entiende el mundo sólo como un enorme mercado con relaciones de competencia transacción y nunca de solidaridad y reciprocidad.

¿Cómo evitar el frío invernal?

Con el calor humano que da el movimiento social en co-laboración, comunicación y unidad.

Galería de fotos (Cortesía de David Steck et al)

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Hace algunas decenas de décadas, los mexicanos solíamos ser combativos, tener pundonor y dignidad.

¿En qué momento caímos en las garras de la apatía? Cuando se descubrió la relación entre el lenguaje y la conducta, entre el discurso y el lenguaje y la maleabilidad que logra el imponer un discurso conservador y de pasividad en el pueblo. Su herramienta principal: los medios de comunicación.

¿Cuándo dejamos los mexicanos de ser combativos, pregunto de nuevo? Cuando llegó el tigre Azcárraga. ¿Sabe alguien cuando comienza la temporada de tigres?

Aquí el video de la conferencia Drogas y Lógica Estatal del 23 de abril de 2013 en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro.

Gracias a los chicos que organizaron el evento y tuvieron a bien invitarme a dar mi opinión sobre un tema que nos tiene de cabeza a los mexicanos con todo y que Peña Nieto del PRI de los empresarios y de los caciques de los narcos (valgan todas las redundancias) ha decidido no hablar más del tema, esperando que llegue el tradicional olvido al tan olvidadizo pueblo mexicano. Bueno, pues si la gente lo olvida, que no sea porque no se los recordamos los que tenemos memoria…

Dos partes más por venir…

[Actualización, 2a. parte de la conferencia. Falta una…]

 

[Segunda actualización: última parte de la conferencia.]